DIRECTORIO MUNDIAL DE LITERATURA, HISTORIA, ARTE Y CULTURA          

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DIRECTORIO MUNDIAL DE LITERATURA, HISTORIA, ARTE Y CULTURA

Dos mujeres, dos épocas...

 

La Academia Latinoamericana de Literatura Moderna
dentro de su Programa de Financiamiento para Escritores Iberoamericano
y con su Programa Editorial Sagitario
presentan
 
Dos mujeres, dos épocas... un sentimiento

 

una obra más del Dr. Fco. Xavier Ramírez S.

 

 

 

La segunda edición de este libro, registrado con el número 56 dentro del

Programa de Financiamiento para Escritores Iberoamericanos,

se terminó de imprimir, con un tiro de 500 ejemplares, el día 30 de junio del 2005,

en los talleres de Editorial Sagitario ubicados en Acapulco, Gro., México

 

 

 

 

PRESENTACION

 

           Una de las pocas cosas que el tiempo no deteriora son los sentimientos del ser humano. Si bien entre estos existen aquellos que han marcado la debilidad, deterioro y degeneración de la humanidad, también existen los que, como su contraparte, le han dado al hombre la base de su entereza para poder enfrentar una constante lucha contra la adversidad. Nos referimos, concretamente, al amor.

El amor es un sentimiento que todos hemos experimentado, aún los más crueles e indolentes, a pesar de que lo guarden en el más profundo de sus secretos. El amor es, seguramente, al mayor paliativo del ser y sustento de la vida, desde la procreación misma que bien puede calificarse como principio o fin del círculo vital.

Mucho se ha escrito sobre el amor. Millones de cuartillas, algunas emborronadas, otras muchas plagadas de inspiración. Pero nunca, nunca el hombre dejará de amar, y menos de proclamarlo, porque el amor conlleva toda la gama de sentimientos que puede experimentar.

Algunas veces se dan coincidencias afortunadas, y este libro es el resultados de una de estas ocasiones. Dos hombres que aman con toda su pasión a dos mujeres, en dos épocas distintas, pero con un mismo sentimiento. La coincidencia estriba en que Humberto Ochoa Campos le canta a su divina compañera, su esposa, el pilar de sus esfuerzos: Leonor Martha; Francisco Xavier Ramírez Sánchez hace lo mismo, con esa intensidad que sólo se puede encontrar en la pareja perfecta, con la misma inspiración que Humberto a Leonor Martha, sólo que él le canta a Norma Ochoa Leyva, hija de aquellos y musa de este.

Así pues, madre e hija alcanzan la dignidad de la pureza conyugal en los versos de sus amados. Dos mujeres ligadas no sólo por la sangre, sino por el sentimiento surgido de sus respectivos hombres. Dos épocas, la primera a mediados, la segunda a finales del siglo.

Ellos, Humberto fallecido y Fco. Xavier en plena madurez, tienen el honor de amar y ser amados y el don de saber expresar ese sentimiento, que ennoblece al hombre y enriquece la literatura mexicana.

Ambos poetas, escritores y periodistas que entregaron su vida a las letras. Humberto, precursor del diarismo en el Estado de Guerrero, autor de casi una decena de novelas, alcanzó fama nacional con la edición de su suplemento Provincia alrededor de los 50’s y murió de amor, tras la muerte de su amada, refugiado en Zihuatanejo, desde donde no descansara haciendo sus “Barcos de Papel”. Fco. Xavier, director de varios medios, corresponsal de otros más a nivel nacional, productor de noticieros tanto radiofónicos como televisivos, y autor de más de diez obras que incluyen la novela, el cuento, la poesía y la investigación histórica, logra sus sueños al fundar una editorial en la que da cabida a nuevos valores de la literatura mexicana.

La conjunción de su obra poética demuestra pues que el tiempo no pasa por encima de los sentimientos, y menos del amor. Es un cantar que, no por llevar implícito el dolor, el coraje, la frustación en algunos de sus versos, deja de contener la sabia natural del amor. Es un recorrido por sus emociones, provocadas al fin de cuentas por ese amor que lo mismo llora que grita, acaricia que ladra. Es adentrarse en el arcoíris de la pasión para encontrarse que el blanco miente al decir que es falta de color, tanto como el negro la mezcla de todos y cada uno de los tonos.

La obra presentada de Humberto Ochoa, como refuerzo de esa coincidencia, está dedicada, de su puño y letra, a Norma, su hija, como herencia literaria y prueba irrefutable del amor por su madre. De ahí el atrevimiento de conjuntar, que no comparar nunca, la obra poética de su padre y de su esposo, los dos más grandes amores de su vida.

Sea este esfuerzo de Editorial Sagitario del agrado de ustedes, y vuelen, junto con nosotros, en las inconmesurables alas del amor durante su lectura.

 

Los Editores.

 

 

A MI MAESTRO OCHOA CAMPOS

por Manuel S. Leyva Martínez

 

Humberto Ochoa Campos, periodista

de histórica virtud profesional,

maestro de conciencia excepcional

en tu diaria tarea de humanista.

 

Heredaste el trabajo más altruista

de insurgente vigencia matinal,

“El Diario de Guerrero”, virginal

por veraz, imparcial y vanguardista.

 

Ejemplar ciudadano, es tu diarismo

rector del verdadero periodismo

por tu intacta conducta vertical.

 

Admiro tu elocuente maestría

sinónimo de heróica buenahombría,

que eleva tu prestigio de inmortal.

 

 

MAREJADAS DE OTOÑO 

Humberto Ochoa Campos

 

Para mi hija Norma

esperando que su vida sea una poesía

Zihuatanejo, Gro.

1968

Humberto Ochoa Campos

 

UN RECUERDO

UN ANTECEDENTE

 

Rimas Frente al Mar se titulaba el diario minuto romántico que la X.E.U.Q, la Voz de Zihuatanejo, presentaba todas las noches; era un agradable espacio con la poesía de Humberto Ochoa Campos.

 En el número 301 del Diario de Guerrero, el periodista Daniel Ramos reseñaba así, en su columna Cortos, la fiesta con que se celebró el primer aniversario de dicho órgano informativo, histórico en el periodismo guerrerense: “...un verdadero tratado de lo que debe ser la auténtica libertad de prensa en el discurso de nuestro Director Humberto Ochoa Campos...lágrimas en los ojos, cuando Agustín Ramírez se olvidó de la Sanmarqueña y nos cantó:  Al regresar a tus brazos, El Viejo Piano, La Callejera... recogimiento espiritual también cuando Rubén Mora, siguiendo el ejemplo de Agustín, olvidó la Potranca y el Canto Criollo, dándonos a conocer sus poemas íntimos, los que no se publican... en la euforia, nuestro Director nos declamó uno de sus poemas de juventud que todos aplaudimos, menos Rubén, quien sentenció: Humberto, tú llegarás a ser un famoso prosista, pero, por favor, no asesines la poesía” ...la transcripción de esta nota, es la mejor presentación que podemos hacer de estos versos, principio de la amenaza de libro en preparación que llevará por título: MAREJADAS DE OTOÑO*.

Ahora sí, Rubén, aunque eres inmortal, morirás... pero de risa.

 

El Pescador de Versos.

(Humberto Ochoa Campos)

 

*N. de los E.- Desgraciadamente no pudo verlo publicado en vida. Su hijo, Antonio Ochoa Leyva, apoyado por Héctor García Alvarez, editor del Diario de Guerrero, finalmente publicó el libro en 1996.

 

 

EL ARBOL DONDE YO TE SOÑE

 

Ahí estabas,

junto a él;

recargada en el árbol

donde yo te soñé;

hablando con los ojos;

hablando con los labios;

hablando con las manos...

 

¿Qué cosas le dirías?

¡Y sólo con ridículos gestos

a tu voz respondía!

 

¿Qué cosas le dirías?

Tal vez algún fragmento

 de mi ardiente poesía...

 

Del credo para tí;

del beso no logrado

pero siempre alcanzado;

del amor imposible

pero con fe anhelado.

 

Y ahí estabas,

junto a él

 

Recargada en el árbol

donde yo te soñé...

¡y sólo con ridículos gestos

te escuchaba y veía!

Quién pudiera ser rayo;

deshacer su esqueleto

y sobre sus cenizas,

encender una antorcha

que cerrara tus ojos

e iluminara tu alma

con mi amante poesía.

 

Te lo suplico, ven,

que te espero en el árbol

donde yo te soñé.

Y verás que la fronda

que él está destruyendo,

con riego de mi sangre

será una fresca sombra.

 

 

CORAZON DE ARENA

 

Solo,

en el lecho de arena

húmedo por el llanto,

mis manos temblorosas

recobran su firmeza

y en caricias sin término

tu silueta modelan.

Y eres mía.

Y bajando un rayito de luna

lo tiendo, vuelto manto,

impidiendo celoso

que te miren desnuda,

esperándo el milagro de que surja la vida;

e imploro de rodillas;

mas tu cuerpo está frio,

tu carne no palpita,

y nuevamente tiemblo,

y desgarro tu pecho

y solamente arena por corazón encuentro.

 

 

 

EL BESO FINAL

 

Sabiendo

que no existe regreso

sin miedo,

llegas a la carne hecha arena

con el último beso.

Y muerdes,

y succionas,

y loco de deseo

en la hoguera de amor te entregas en espuma

hasta que te evaporas

en ese postrer beso.

Así quisiera ser:

pujante, decidido,

y conciente de no existir regreso

enterrarme en tus labios

y volverme suspiro... en un beso.

 

 

 

CELOS DEL MAR

 

Vete mar,

deja tu lecho hueco

como mi corazón.

Por tu inquieta figura

no hay ojos para mí;

no les importa

este sereno abrigo

que con fervor les brindo,

sólo desean el juego de tus dedos traviesos

que en seducción la obligan

a rendirse ante ti.

Calla mar

que con tu sonsonete la hipnotizas,

le tapas los oídos con tus conchas

y a gritos la intimidas si quiere rebelarse

e impides que yo intente decirle que la quiero,

que tú le estás mintiéndo,

que soy yo quien la ama,

que tú eres el verdugo del que quiero salvarla.

Vete mar,

calla mar,

que me vea,

que me escuche,

o ahógame en tu fuerza

para lograr así

ser punto de tu estampa y nota de tu voz,

y un pedazo siquiera

de su ser que cautivas

poderte exigir yo.

 

 

DIME MAR

 

Dime mar:

¿Tu canto es juego alegre?

o grito de protesta que se eleva?

o llanto constreñido de un lamento

que se entierra?

 

Dime mar:

¿La roca que contemplo te divierte?

o hay coraje en el salto que no llega?

o es decisión sublime de morir en pedazos

ante ella?

 

Dime mar:

¿Tu espuma es sangre?

o fruto del beso amante que cautiva?

o resabio del vicio de buscar el dolor

de la herida?

 

No me contestes mar;

no digas nada

que también ante mí tengo una roca,

con cambio de colores que fascina,

con variar de altitudes que enloquece,

con ocultos puñales que asesinan.

 

Mejor no hablemos mar,

que los dos bién sabemos dónde vamos:

nos arrastra un lamento,

nos hacemos pedazos,

y navegando en nuestra propia sangre

soñamos arribar entre sus brazos.

 

SABES LO QUE ES AMOR?

 

¿Sabes lo que es amor?

En las noches eternas

de insomnios insufribles,

desesperado grito

en furioso estallido:

 

¿Sabes lo que es amor?

 

Y sé que estás con él,

dormida entre sus brazos;

y surge el estallido

de un ser hecho pedazos.

 

¿Sabes, sabes lo que es amor?

Pues cuando tú lo miras

hay furor de lujuria;

 

y cuando yo me encuentro

con tus tiernas pupilas

hay ternura infinita.

 

Puedes decir nenita,

sin piedad de dolor,

¿En cuál de tus miradas

encierras el amor?

 

 

LINDA MORENITA

 

Morena, linda morena,

tienes perfume de flor.

Morena, linda morena,

esperando está mi amor.

Ven a calmar está pena,

te lo pido por favor.

Morena, linda morena,

calma mi sed de pasión.

 

El pelo de mi morena

tiene el obscuro de noche;

los ojos de mi morena

son luceros en derroche;

por eso tiene mi canto

sabor de noche estrellada;

morena, linda morena,

te doy mi alma enamorada.

 

 

 

ARCOIRIS

 

El subir de la cuesta

para admirar lo bello,

lo que no tiene obstáculo

para la luz del cielo,

 

hay veces que nos causa

del guijarro la cortante molestia;

que la espina nos hiera,

que se enrede irritante la maleza;

 

y estamos a punto de rodar,

de desandar lo andado,

de conformarnos

con mirar lo mirado;

 

pero siempre en lo alto

existe un arcoiris,

la venda milagrosa

de todas las heridas,

 

y sin que nos importe

 lo alto  de la cima,

plantamos sin fatigas,

con fe, con esperanza,

el árbol de la vida.

 

 

 

LLEGO EL ROCIO

 

Augurio bíblico.

Pincelada de los siete colores.

Final de la tormenta.

Dilivio hecho rocío.

Estruendo vuelto acordes.

 

Ahí en el nuevo principio

de mi playa,

encontré el arcoiris;

¡la feliz profecía

temida y esperada!

 

Y tu linda silueta

cubrió mi horizonte

con mágicos colores;

¿No sé si serían siete?

Pero vino el rocío

y escapó la tormenta

de mis crueles dolores.

 

 

NO TE ENGAÑES

 

No temas,

que este mundo es mentira.

Mentira cuando naces

para ser el cultivo

que el llamado destino

facilmente deshace.

 

No temas,

que este mundo es mentira,

y ante lo más sagrado

de otorgarnos la vida,

muchas veces existe

el doloroso engaño

de no ser objetivo

de la fugaz caricia.

 

No temas,

que en cada marejada,

las voces embrujadas

tratarán de arrullarte...

para después ahogarte.

 

No temas

y flota en el oleaje

sin ningún sobresalto;

nada puede pasarte

si la ambición dominas

y evitas el suicidio

mintiéndote a tí misma.

 

 

ES TU VIDA

 

¡Es mentira !

las olas nunca son iguales,

son parecidas.

 

¿Por qué el afán

de conservar como en un molde

lo que la vida suele regalar?

 

Que haya olas altas

y olas mansas

en el fondo del alma,

 

y aunque sean parecidas

nunca busques un molde

para forjar tu vida.

 

 

NO CAERAS

 

Por más larga

que la cimbra se tienda.

Por más anzuelos

que de ella se pendan.

Por más conocedores

de guardados secretos...

 

¡ No caerás !

 

No caerás,

porque eres tan altiva,

que aunque se repitiera

un nuevo cataclismo,

sería copa vacía

la inmensidad del mar,

para que la corriente

te pudiera arrastrar.

 

No, no caerás.....

 

 

NO TENGO QUIEN ME APLAUDA

 

De afuera

las voces llegan:

¡hay que verlo!

¡hay que oírlo!

¡él escribió la obra!

¡actúa muy bien!

¡merece el conocerlo!

¡merece el aplaudirlo!

 

Y las voces afuera

con insistencia suenan;

y las gentes se asoman

mas... ¡no se quedan!

 

¡Hay que oírlo!

¡Merece el aplaudirlo!

 

Y cuando en el gran foro

de duelas destrozadas,

actuando ante butacas

con gente imaginaria,

sudando sangre llego

al suspenso del acto

que se alarga en el miedo

de nombrar el final;

hago mil caravanas

y no encuentro el aplauso

que esperanzado anhelo.

Es que aquella butaca,

la que todo cubría,

se ha quedado vacía

y no me aplaude más.

 

 

EL ANZUELO

 

Vi lanzar el anzuelo

sin carnada;

 sin intención segura,

sin ruta señalada.

 

Y en él tú te ensartaste;

y aquellas convulsiones

de fingida agonía...

muy claro me decían

que en cuanto tú quisieras

regresarías al mar

con ruta a otra bahía.

 

¡Oh! pobre pescador,

después de la aventura,

¿cuánta carnada fresca

arrojará a las aguas

que ya no le contestan?

 

 

VOLVERAS A MIS BRAZOS

 

Volverás a mis brazos

porque no son tenazas.

Volverás al remanso

que formé con mis redes

y mi terca esperanza.

 

Volverás cuando el pecho

ya no aguante el suplicio

del corazón abierto

por donde, poco a poco,

se fue escapando el alma.

 

Volverás al remanso

que formé con mis redes

y mi terca esperanza.

 

 

EL MAR FLORECE

 

Si, hay rosas en el mar,

las vi jugando con las olas,

sin espinas, ni hojas.

Obligando al pintor

que todo lo delinea,

lo colorea,

lo crea,

su paisaje cambiar.

 

Sí, hay rosas en el mar.

Y en la playa, pescadores de pétalos,

con nidos en las manos

como redes de engaño

para las bellas flores

con ternura guardar.

 

Si, hay rosas en el mar.

Y también en la playa

con las manos tendidas,

viendo la flor deseada,

al creador del paisaje

le pido que a mis manos

la corriente la lleve.

 

Si, ¡y no es una locura!

sobre el azul océano

flota una linda rosa,

modelada en espuma.

 

 

YA NO HAY SENDERO

 

Comprendo que es inútil,

pues bien sé que lo sabes;

mis ojos que se empañan

de cruel melancolía;

el suspiro imparable...

 

Todo eso está diciendo

que mi ser muere en vida;

que estoy enamorado

pese al miedo que tuve

de remover heridas.

 

Y aunque tal vez sea esto

esa frase incompleta,

necesario es que sepas

que pudiste haber sido

en mi sendero trunco

el salvador futuro.

 

 

ZIHUATANEJENSE

 

No, no eres de arcilla;

tal vez tienes un poquito de arena

en lo blando,

lo tibio,

lo humedo.

 

Siendo potente océano

quisieron convertirte en manso lago,

y sólo les donaste una lágrima.

Eres ola que arrastra

y no remanso de agua dominada.

 

Tejedoras de escamas.

Portadoras de los siete colores

para pintar las plumas del pájaro del tiempo.

Eres: brillo de la alborada,

llama del medio día y suspiro del ocaso.

 

Hecha de fuego,

luz de vida

nacida para crear;

eres la perla que los buzos de cinco continentes

no pudieron robar.

 

Vestida de arcoiris, de profecía, de augurio;

disparando tus flechas de ternura

con el arco sutil de mi bahía;

sobre la alfombra azul, en tronos de montañas,

estás tú Reina mía.

 

 

GUARDARE LIMPIA TU ALMA

 

Si la materia triunfa

me alejaré de tí,

camino del olvido.

Te miraré perderte

en el giro embriagante

de los cinco sentidos.

Y, cuando ya del disco

sin melodía,

sin ritmo,

tú te sientes hastiada,

de donde yo me encuentre

devolveré tu alma

que en un beso de lástima

dejaste abandonada.

 

 

LA VIDA ES UN MINUTO

 

No importa que sea breve el minuto de unión,

que el instante se escape,

que el rosario de horas

con prisa

veamos deslizarse.

Al fin ¿nunca has pensado

que el segundo vivido

por años de recuerdos

sólo guarda lo bello?

Qué importa que el rosario deje de circular

si ya tuve la dicha... de poderte besar.

 

 

ME RIO DE TI

 

Me rio de ti, mar.

Me rio de ti.

Si tú eres las tres cuartas partes de la tierra,

ella lo es todo,

las cuatro partes del terráqueo globo.

Mar, me río de ti,

de tu grandeza que se vio menguada,

de tu belleza que quedó apagada.

Me río de ti.

Y ante tí la estrecho entre mis brazos

e irónico me burlo del coraje

demostrado en tus tercos arañascos.

 

 

 

CONFESION

 

AHORA, después de lo pasado,

cuando tu fe se ha ido

dejando abandonado mi pobre corazón.

Cuando comprendo todo lo que fue nuestra vida

y miro los escombros de nuestro gran amor.

Sólo quiero decirte con voces de mi llanto,

ante la cruz que marca el fin de mi camino,

que nunca te he olvidado,

que te amo con pasión,

y que ya sin senderos el triste peregrino

en último suspiro te envía esta confesión.

 

 

AYUDAME A LLORAR

 

¡Si! tú lloras,

la brisa de la tarde

que todo lo humedece

son perlas tu llanto.

 

¡Si! tú lloras,

por eso en tu latir

hay inquietud que agita

y calma que acaricia.

 

Yo, en cambio, estoy sin brisa,

sin perlas, sin llanto;

y si alguna vez logro

el convertirme en lágrima,

 

me hundiré en tu regazo,

y como traigo tanto encerrado en el alma,

la cara de la tierra

cubrirás con tu manto.

 

 

HE VISTO EL PARAISO

 

¡He visto el paraíso!

y no tiene color,

ni dimensión,

ni forma.

 

¡He visto el paraíso!

sólo es amor;

y aunque fuera espejismo,

está en tu corazón.

 

¡He visto el paraíso!

se fugó de la tierra

refugiandose en tu alma;

 

soy el privilegiado,

sin disfraz, ni vestido;

el hombre recién creado.

¡ He visto el paraíso !

 

 

Humberto Ochoa Campos murió el 26 de noviembre de 1969, en el puerto de Acapulco, víctima de una afección cardíaca. Con él se fue el símbolo del periodismo guerrerense, del periodismo provinciano del país, la nobleza del que sabía servir al terruño, a la patria chica; del que hacía suyo el dolor de las mayorías y que no desdeñaba las pasiones ni los anhelos de ninguna de las minorías. Amigos y compañeros le despidieron con el más profundo respeto y el más grave de los sentimientos.

 

El tiempo hizo lo suyo, muchos de esos compañeros y amigos también se han ido y ahora practicamente está olvidado. Sea este poemario un homenaje a su recuerdo y el inicio del rescate de sus obras, valiosas todas para el acervo literario mexicano.

 

 

 

DE MI RINCÓN POÉTICO 

Fco. Xavier Ramírez S.

 

Para mi esposa Norma

que logró hacer de su vida,

y de la mía, una poesía.

Acapulco, Gro.

Agosto de 1999

Fco. Xavier Ramírez S.

 

RETO

 

Que si una rima podría hacer

sin la inspiración divina

que provocara una mujer,

clamó mi ser escuchando a un poeta.

 

Tomé como bagaje una hoja,

y con la frase que culmina,

grabé lo que mi mente arroja

dejando correr el lápiz-saeta.

 

Escribí una no mala tonada,

como estampa su paso quien camina,

y así, con acción valentonada,

me sentí inspirado asceta.

 

Más, al revisar lo escrito

por mano que la mente domina,

descubrí destrozado el mito

del que hace poema en rabieta.

 

Nunca debe emborronar cuartilla

el que al escribir termina

dejando rima y métrica en camilla,

cual torero al que cortan la coleta.

 

La poesía es belleza y hermosura,

es saber decir del aire

el rumor que hace cuando corre;

el píar del ave que canta en la espesura;

el sufrimiento que motiva un desaire;

el ruego a Dios para que borre

el dolor que cambia por ternura.

 

Es aspirar con fuerza un sentimiento...

y arrojarlo convertido en soneto

enlazando las perlas del cariño;

es cambiar discernimiento

por la tierna frase del momento

en que Madre llama a ella un niño.

 

Es hablar con voz entrecortada;

es mirarse frente a frente;

es la lágrima que dulce empapa

la faz de la mujer amada;

es decir lo que se siente,

cuando un suspiro, por amor, se escapa.

 

Es la plegaria insistente y suave,

que al cielo sube en alba paloma,

rogando por el ser que adora

al que adora -Señor que todo sabe-,

y que por igual todo perdona

a quien rinde cuentas en su hora.

 

Es, así, dulce turquesa,

la poesía que inspira el alma,

el sentimiento, la agonía;

es, quizá, de la pavesa

su luminosidad y calma

mezcladas en tibia armonía.

 

Es vida, muerte,

risa, llanto,

desesperación,

suerte,

canto.

 

Es... simplemente inspiración,

inspiración divina

que ilumina

al poeta en su creación.

 

 

COMO QUISIERA

 

Como quisiera tener mil vidas

para cambiar del mundo la faz,

y dar a mi hermano como consigna

la gloria indemne de santa paz.

 

Como quisiera ser cavernario

para tomar del fuego sólo el calor,

y darle al mundo un nuevo lenguaje

basado todo en puro amor.

 

Como quisiera ser Galileo

y de oficio ser pescador,

para unirme a la grey del Hombre

y seguir los pasos del Salvador.

 

Como quisiera ser sacerdote

y tener del frayle la santidad,

para olvidarme de sus pecados

y absolver a la humanidad.

 

Como quisiera tener mil vidas,

para tener la oportunidad

de borrar maldad e inquina,

dejándo sólo bondad.

 

Ya que ésto no es posible,

sólo quisiera al cielo rogar

me permita ser justo y noble

para a los míos honrar.

 

Dejarles como legado

el don divino de observar,

para gozar del azul del cielo

y arrullarse con son de mar;

 

el centellear de la madreselva

y el cantar de la cascada;

la majestad del halcón en vuelo,

y la organización de la parvada.

 

Vibrar al ritmo de la lluvia

cuando cáe, refrescante, en la roca,

o del colibrí cuando rampante

salta felíz de rosa en rosa.

 

Tener al sol como amante

y a la luna vigilante,

enmedio de un cielo estrellado

o de una mañana suspirante.

 

Dar gracias a la madre tierra,

que nos ofrece su simiente,

sin más tributo que pagar

que llegar a dormir en su vientre.

 

Ser felíz y hacer felíz,

perdonar agravios e indolencia,

condenar la traición

y exaltar la inocencia.

 

Y, al final, cuando la luz se apague,

como quisiera tener mil muertes más,

para gozar, con cada una,

un mil momentos más de paz.

 

 

A NORMA

 

Qué es un verso para tí?

Es amor en manifiesto texto,

o acaso prueba de cariño?

Es decir... por tí sentí!

O simplemente un pretexto

como dulce que se ofrece a un niño!

 

No, mi amor, eso no es un verso.

Un verso surge espontáneo

de la inspiración divina del poeta;

del pétalo el toque terso,

o grito de musa momentáneo

que distingue al hombre del asceta.

 

Nunca será prueba forzosa

del amor que sientes por tu amada,

o testimonio de candente beso.

Es espíritu que el hombre goza

al ver la luz de la alborada,

o palpar un sentimiento preso.

 

Es dejar la huella de su vida

en un pedazo de papel escrito

más como desahogo que reclamo,

pues para sentirte bienquerida

bástete sentir el grito

del hombre que te dice ¡¡Te amo!!

 

 

 

 

 

 

A NORMA (II)

 

Busqué en mi vida el caminar inerte

del hombre que responde a su destino,

y encontré que soy hombre de suerte

porque te encontré en mi camino.

 

Viajaba fugáz, pasando por la vida,

dejando a mi paso recovecos,

escondiéndo una meta decidida,

cosechando sólo palos secos.

 

Ocultaba mi pasado,

encubría mi presente,

y dejaba yo de lado

lo que el hombre dice o siente.

 

Cansado estaba de mis actos;

pedía, sin querer, la muerte;

olvidaba viejos pactos

sin saber que llegaría a verte.

 

Sólo un hilo me ataba a este mundo,

el amor por mis hijos pequeñines,

seres inocentes de profundo

cantar de cantares querubines.

 

 

Todo lo había experimentado,

gocé la vida plenamente;

amé, no lo niego, y fui amado,

fuerte, llana, plenamente.

 

Mi infancia fue precoz, pero divina;

mi juventud, ni se diga, excelente;

subí de la montaña hasta la cima

y bajé hasta el fondo de pendiente.

 

Crecí libre y sin temor alguno,

vivi mi vida y aún hasta la muerte,

besé las nubes del cielo uno,

sin saber siquiera que llegaría a verte.

 

Hubo en mí honda congoja

por no alcanzar lo siempre anhelado,

y es la vida quien me arroja

a encontrar por fín al ser amado.

 

Recorrí cielo, mar y tierra,

para encontrarte, ser divino,

y ahora es el destino el que cierra

de nuevo la puerta del camino.

 

Llegué a tí feliz, ilusionado,

con el corazón henchido de placer,

con el ego deslumbrado,

para a tus plantas yacer.

 

Pero, hay de mí, que exigente,

como tú lo haces con la mía,

te celo a la par que con tu gente,

pobre y dulce amada mía.

 

Es amor? Lo juro por el cielo!

Lo juro porque vibro a tu toque omnipotente,

pero me siento incompetente

para dejar a un lado ese mi celo.

 

Hoy no sé qué hacer con lo que siento,

si luchar contra la cumbre vana,

o dejar que todo se lo lleve el viento,

o tirar a golpes la montaña.

 

Sólo sé que te amo con un amor gigante

que puede convertirse en embelezo,

que puede convertir de amor el beso,

o en orgullo y despedida el desplante.

 

 

 

¡SALVOS!

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Qué importa que entre ambos,

abierto con sin par cinismo,

pretenda rabioso alejarnos

un profundo y familiar abismo.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Vivimos, sí, ya lo hemos hecho

y cada quien tiene su encargo,

más, sin embargo,

a vivir de nuevo hay derecho.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Es corto el tiempo

y largo el tormento,

pero el amigo viento

paliará el sufrimiento.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Y sabes qué...?

mis dulces ojos verdes,

hoy, es ayer,

ya el mañana viene.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

No dejes que la hiel

aumente tu quebranto,

tórnala en miel!

y olvida el llanto.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Toma mi mano,

y en sonora carcajada,

¡sé feliz!

como yo lo soy

mirándome en tus ojos,

dulce amada...

 

 

ERES

 

Eres furia de ola embravecida

que azota con falsa saña el risco,

lo mismo que acaricia adormecida,

ocultando así, tu carácter arisco.

 

Eres nube en constante cambio

dejando en el cielo mil figuras,

lo mismo que suelta, con resabio,

agua en torrente y amarguras.

 

A la vez dulce y amarga,

como aquel chocolate de la abuela,

en que segun el tiempo, carga,

pero, a pesar de todo, encela.

 

Fría como el iceberg que se asoma,

rechazante, incisiva y veleidosa,

pero que se inflama con sensual aroma

y se rinde toda, majestuosa.

 

Amas y odias, ¡uno en todo!

entregas el beso y la indirecta,

pero lo haces de tal modo

que aún la muerte...es fiesta!

 

 

VERDE

 

Es el verde que campea

subiendo en El Veladero,

vereda que serpentéa,

la del verde que yo quiero!

 

Es el verde de tus olas

que tiñen el mar dorado

de tu sin igual bahía,

es el verde que tu inmolas

contra la roca reventado

el verde que yo quería!

 

Es de tus campos el verde

en que enhiesta está la espiga,

que orgullosa se pierde

entre cocales, sombría;

es el verde de palmera

al que le ruego me quiera!

 

Verde el tallo de la rosa,

que no importa en sus espinas

la fragancia candorosa

para hacer, flor, si te animas,

rojo pasión que en su tallo

pasión de verde yo hallo.

 

Es el verde mi locura

que en mi bandera ondea

y en el surco se procura

el fruto que saborea;

verde, tono de esperanza,

que mi alma anhelante alcanza!

 

Verde, verde, vida mía,

que idolatro ya de inhojos;

es tu verde mi alegría...

es el verde de tus ojos!

mi Norma, mi vida entera,

rogando a Dios que me quiera!

 

Y una noche, sin olvido,

explosión de verde olivo

lanzaron tus verdes ojos

para decirme ¡te quiero!

un te quiero agorero

que dio vida a mis despojos!

 

Gracias, gracias vida mía,

gracias Dios por este tiempo,

gracias ola, mar y viento,

por darme lo que quería,

y a tí, Norma adorada,

por convertirte en mi amada!

 

Dios bendiga unión y suerte,

Dios bendiga tu presencia,

por permitirme quererte,

por convertirte en mi esencia!

Dios bendiga ese tu verde,

verde esmeralda que muerde.

 

Y allá en un futuro cercano,

sea el verde mi destino,

como verde fue el camino

verde sea pues el arcano,

en donde seguiré gritando:

me sigue amando, me sigue amando!

 

 

FALAZ VENTURA

arbitrario al ritmo, sonsonete sino

 

Abre tus alas al viento

triste paloma mensajera,

grita tu sino de adviento

falaz y lisonjera.

 

Fuiste mi estrella rutilante,

fuiste, agorera, mi futuro,

y a pesar de mi deseo anhelante,

negro, muy negro augurio.

 

Te creí mi último peldaño,

capaz de soportar mi pena,

y fuiste en mi redaño,

practicamente, última cena.

 

Quita... quita de encima tu insistencia,

déjame estar a solas con mi enseña,

bandera fugaz, de mi entereza esencia,

que al final nada me enseña.

 

Déjame aprender lección sobre lección impresa,

que el amor ni se miente, ni se niega;

que el amor no es cazador ni presa,

sólo ilusión con la que al fin se brega.

 

No finjas más lo que tu alma siente,

lo que tu corazón te indica;

no trates de ser simiente

en tierra en que ni la rodilla hinca.

 

Calma tu ansia asesina

que mi amor acaba para siempre,

porque mata el que obliga

a ser impuro el sagrado vientre.

 

Dejame en paz terminar mis días,

dejame adorar la realidad sin sueños,

deja de intentar tus guías

convertirlas en amos o mis dueños.

 

Deja que pierda la ilusión perdida,

deja que mi corazón se abra,

deja que supure mi herida

mientras mi amor, más que hablar, te ladra!

 

Ya!...basta de tanta hipocresía!

Basta de querer remodelar mi vida!

Mi vida está formada, día a día,

por mis hijos, mi sino, y mi ansía!

 

Te quiero, sí, como se quiere al ser amado,

te quiero como a nadie he querido,

pero tu amor idolatrado

mi pasado no ha fundido!

 

Soy el mismo de siempre, cruel y despiadado,

porque a nadie he querido como en tí lo hago,

cruel porque te dí mi amor ilusionado,

despiadado porque éste ha sido vago.

 

Vete, vete de mi vida frustrada y acabada!

porque mi amor te hace daño y te empaña,

como el acibar acicalada

que con dulce sabor en el amor se ensaña.

 

Ve tranquila y olvida mi conjura,

porque no te culpo ni te acoso,

fuiste tú engañada y pura,

pudiéndo ser de mi alma el reposo.

 

Sin embargo, reconozco tu excelencia,

no pude curar tu herida emponzoñada,

pero soy igual, en ascendencia,

o peor, quizá, por quien fuiste engañada.

 

Quise contigo, falaz ventura,

ser diferente en mi aventura,

y no sé si fuiste cierta

o fantasmal verdad incierta.

 

Adios, fuente inspiradora de partida,

aunque vuelva a tus brazos en debilidad impura,

no significa que fuiste compartida

ni acaso otra más en mi locura.

 

Eres, y entiende bien lo que te digo,

el amor de mis quereres, pero abierto, sin verdugo,

porque al final de cuentas en tí abrigo

hallar en muerte lo que la vida nunca pudo.

 

Ni vida adolescente, ni infancia libre,

ni madurez obligada a la conjura,

ni responsabilidad u obligación que sirve,

ni suavidad que disimule inmadura.

 

sino almohada de plumas arbitraria

que sirva para descansar mi mente,

que sirva para abandonar la vida diaria

cansado de vivir demente!

 

Ya!...dejame en paz acabar de pronto;

creeme tuyo si así lo quieres!

porque lo soy, maldita sea!

pero lo soy también del mundo!

 

Y si alguien me reclama,

dile que pedí en mi muerte,

ser de quien en realidad me ama,

el agua pura, clarividente,

de esa bahía que silenciosa llama

a mi ceniza bastarda, inerme,

que me grita, me ama

con un amor que siente

que es ella la que tiene

derecho final ante mi suerte!

 

Si así lo haces, gentil amada mía,

Dios te premie en el acto final de tu osadía,

porque puede ser testigo fiel de mi deseo,

aquel en que te dije te quiero, y ya no veo,

la forma de demostrarte mi cariño!

 

Se pues, testigo infame

del que ya no vivió contigo,

pero siguió pensando, amigo,

que encontrases a quien te ame.

 

Adios, amor de mis amores, postrer amiga mía,

clama a los cuatro vientos que fuiste mi cariño;

grita!, grita amada mía!, señora mía!

que fuiste la última madre de este niño!

 

A mi amada Norma,

en uno de esos momentos de arrebato que,

 finalmente, logramos superar con el correr del tiempo,

alcanzando la tranquilidad del verdadero amor.

 

 

 

HERENCIA

 

Dejo a quienes me amaron, como herencia,

el deber de amarse unos a otros,

no tomar ajeno más que al cobro

y entregar al que le falte lo que queda.

 

Usar confianza a modo de riqueza,

hasta que alguien obligue a lo contrario,

encarar con lucha la flaqueza

y nunca ufanarse ante adversario.

 

Ser feliz para hacer feliz a tu gente,

esconder penas, tristezas o reclamos,

no mostrar el dolor que se siente

para no causarlo también a quien amamos.

 

Ante todo, ser honesto y dedicado,

aunque otras sean las apariencias,

porque sólo al corazón debemos explicarlo,

olvidandonos de alimentar mentes aviesas.

 

Condenen la traición,

el engaño y el malagradecimiento,

y cuando hagan el bien...

nunca esperen reconocimiento.

 

Vivan patria y familia defendiendo,

y denle poca importancia al dinero,

que Dios manda lo que vamos mereciendo

 y más vale que tengo, un te quiero.

 

Dios te bendiga Norma mía

por los momentos felices que me diste,

por basar nuestro amor en tu porfía

y dar más de lo que tú tuviste.

 

Dios te bendiga NIza amada,

por que volcar en tí me permitiste

todo el amor que en mi guardaba,

desde el momento mismo en que naciste.

 

Gracias Normita por haber rectificado,

y tras de ser mortal enemiga,

en mi defensora te has trocado;

gracias, gracias, Dios te bendiga.

 

Dios bendiga tu empuje Ricardo,

ejemplo vivo de lo que alcancé, como padre,

a inculcar en mis hijos aún entre el cardo:

el principio moral que toda puerta abre.

 

A tí, mi Carlitos, mi niño consentido,

a quien tuve que tratar con dureza

para hacer hombre leal y cumplido,

la bendición de Dios por tu entereza.

 

 

Y a tí, Jasmín, la más pequeña,

siempre dueña y señora de mi casa,

que Dios guarde tu inocencia

bendiciendo en tí la esencia de mi raza.

 

Dios bendiga a todos,

por permitirme ser parte de su vida,

porque de todos me siento orgulloso,

porque todos fueron gente bien querida.

 

Y a Tí, Señor, gracias por tus bondades,

por haberme dejado amar en demasía

por perdonar al mundo sus crueldades

y contar con tu amor, que me extasía,

 

Sea pues mi herencia pura,

los mismo que el vuelo del jilguero,

sonora, cantarina, llena de ternura,

colmada de la frase mágica: Te Quiero!

 

 

DEMENCIA

 

La vi llegar inhiesta,

muy segura de sí misma,

alegró la fiesta...

aportó su carisma.

 

La vi llegar de frente,

con la sonrisa en la boca,

y así, muy de repente,

me volvió el alma loca!.

 

Desde ese mismo momento

me senté junto a ella,

y se convirtió en tormento

por ser tan tierna, tan bella!

 

Me gustó el sonido de su voz,

su cintura centelleante,

y supe que entre los dos

brotaría un amor rutilante!

 

Se me metió en el alma,

se me clavó en la mente,

perdí la calma,

l

 

Y de pronto, oh alegría,

aceptó mi invitación

para verla al otro día,

dulce promesa de pasión!

 

Y se volvió mi esposa,

y se volvió mi amante,

se convirtió en rosa

ese botón fulgurante!

 

Pasó el tiempo

y llegó la paz,

como la brisa del viento

que te acaricia la faz!

 

La gama entera de sentimientos

surcó los mares de nuestras vidas,

risas, llantos, cantos, lamentos,

pero ambos, curamos nuestras heridas!

 

Ahhh... Dios! cómo me consientes

a pesar de mis pecados,

me das sus besos perennes,

me das sus llantos ahogados!

 

Y es ahora, al final de la jornada,

que te agradezco profundamente

haberme dado a la mujer amada,

aquel amor que me volvió demente!

 

 

PECADOS

 

Eres la penitencia

de mis pecados de juventud,

que curas con la insistencia

de la gloria de tu virtud.

 

Penitencia porque el amarte

es vivir un dulce infierno,

saberme poco y desafiante

ante un cariño tan tierno.

 

Tormento de ser tan duro

ante tu frágil naturaleza,

y de ser débil y obscuro

ante la fuerza de tu entereza.

 

Penitencia ante el fallarte,

de no ser por el que suspiras,

de no saber quererte, adorarte,

de no llegar a ser lo que aspiras.

 

Pero, si eres la penitencia

de mis pecados de juventud,

la viviría mil veces en esencia

repitiéndo mil veces mi actitud!

 

 

TU MIRADA

 

De tu mirada goloza,

verde esmeralda,

verde que respalda

ese tu porte de Diosa,

ha salido afán que goza

lo mismo rencor que escalda,

igual acibar amarga

que la caricia suntuosa.

 

Y es que tu mirada, vida mía,

por transparente y sincera,

ya no engaña mi porfía,

ni dice lo que no espera,

es torrente en mi quimera,

es cascada de agua fría,

es clara, dura o entera,

espejo fiel de tu gallardía.

 

Cuando está alegre, brilla,

se opaca si le causo penas,

refulge si es que me pilla,

entristece cuando me espera,

llora si se desespera

y cuando me ve, de nuevo brilla,

 aunque lo demuestra apenas

con su chispa de chiquilla.

 

Mirada adusta cuando se enoja,

chispiante cuando se ríe,

estallante cuando deshoja

la falta del que confíe,

y no hay quien desafíe

el torrente al que se arroja

si es que en algo hay que porfíe.

 

Pero lo que más me agrada,

en el verde de tus ojos,

del verde de tu mirada,

cuando cumplo tus antojos,

es cuando caemos de inhojos,

es la transparencia idolatrada

que brota de nuestros arrojos

y te deja extasiada!.

 

 

SUEÑO

 

Soñé  una noche que se alejaba,

que dejaba triste mi cama,

que su camino tomaba

por un sendero lleno de lama.

 

Grité por ella con tanta gana,

al ver de pronto que me dejaba,

al verla tan, tan lejana,

que me ahogaba, que me ahogaba...

 

Se fue de pronto, sin despedirse,

sin dar pretexto por su abandono,

sentí mi alma de lleno hundirse

en la amargura de su encono.

 

Por qué... por qué? me preguntaba

sin que alguien me contestara,

a dónde fue, a dónde andaba?,

que haría ahora sin que me amara?

 

La soledad de mi se fue apoderando,

un negro vacío calló mi canto,

más que llorar, estaba temblando,

por quererla tanto, por quererla tanto...

 

Busqué en las sombras del desvarío,

sería acaso de amor la falta?

o quizá su alma llena de hastío?

cómo, si mi amor la exalta!

 

Abrí los ojos en la penumbra enseñoreada,

volví la cara y la vi dormida,

era un sueño, abracé la almohada,

y en un murmullo dije: duerme querida!

 

Duerme tranquila Norma de mi alma,

no quiero que sepas de mi temor,

que cuando vuelva a perder la calma

bastará con verme junto a mi amor!

 

Y si el sueño se trocara realidad

y ella quisiera despedirse,

juro que con ansiedad

no la dejaría irse... no la dejaría irse!

 

 

FAUNA

 

Tiene la voz cantarina

del zenzontle de mi cerro,

y de la ágil golondrina

la gracia de su requiebro.

 

El porte del águila real,

y la astucia del halcón

que ella luce señorial

desde el pequeño balcón.

 

Su mirada, cual el puma,

penetra al escudriñar,

y su piel como la espuma

blanca y alegre del mar.

 

Manos pequeñas y finas

como de tierna paloma,

cuyas caricias divinas

calman el dolor que asoma.

 

Tomó de la hermosa gacela

grácil línea de su cuello,

que tensa cuando se encela

traicionándola el resuello.

 

Su carita, tierna y pura,

de sonreír almibarado,

le robó la galanura

a la simpatía del venado.

 

El caminar, firme, regio,

poema con un tinte celestial,

lo copió del privilegio

que disfruta el pavorreal.

 

Del buho tiene la sapiencia,

del canario la inquietud,

del cuyo la inocencia

y del tigre la excelsitud.

 

Para calmar, el ronronéo del gato;

para clamar, de la garza la entereza;

con sus hijos, de la clueca el arrebato

y de la leona... la fiereza!

 

Para mí, es mi Norma, es mi vida,

paño de lágrimas para mi cuita,

pantera de amor tan bien querida

que en la vida diaria se vuelve... ratoncita!

 

 

TRANQUILIDAD

 

Es el brillo de tu aurora

arrullo suave para mi alma,

eres tú, dulce señora,

artífice divina de mi calma.

 

Fue el murmullo de tu voz

tierno asiento de pasividad

y es el mundo de los dos

hermoso y pleno de tranquilidad.

 

Tranquilidad para ver las estrellas,

para oír piar amorosas las aves,

olvidar del orbe las querellas

y flotar entre las nubes suaves.

 

Para verte, calma, tejiendo,

un mil cosas que imaginas,

mientras el tiempo sigue siendo

fugaz sendero en que caminas.

 

Es mía tu tranquilidad,

la ganaste con toda tu entereza,

tu porfía, tu terquedad,

tu cariño y tu nobleza.

 

Déja arrullarme entre tus brazos,

dejame dormir en tu tierna cuna,

deja estrechar de amor los lazos

que volvieron dos almas...una!

 

Quiero del mar la inmesidad,

pero más que de la ola el embate,

del mar abierto la tranquilidad

cuando no se encuentra en combate.

 

Adoro el beso amoroso

que me das en el arribo,

de nuestro hogar el reposo

del que mi Cristo es testigo.

 

Amo esa calma inerte,

tranquilidad que subyuga,

porque aún ante la muerte

mi alma seguirá siendo tuya.

 

Y el murmullo de tu voz

tierno asiento de mi eternidad

hará un nuevo mundo para los dos

hermoso y pleno de tranquilidad.

 

 

 

TUS LÁGRIMAS

 

Las he visto pocas veces,

pero cuando ha sucedido,

mi alma entera desvaneces

y quedo ante tí rendido.

 

Es el verte llorar

un verdadero tormento;

es sufrir, ansiar, penar,

todo junto en un momento.

 

Y es que me inspiras

tan pura y dulce ternura,

que cuando tú suspiras

es el principio de mi locura.

 

Me gustan tanto tus ojos,

tus ojos de esmeralda verde,

que a pesar de estar de inhojos,

una lágrima tuya me pierde.

 

Yo no sé cómo explicarlo!

No encuentro las palabras!

Cómo quisiera expresarlo

tan fácil como me alabas!

 

Es sentir perder el mundo,

es enfrentar una guerra,

es el dolor más profundo

y la desesperación más perra.

 

No sé si tocarte,

explicarme, perdón clamar,

conformarte o abrazarte,

o al menos los ojos cerrar.

 

Es una inmensa sensación

de soledad, de impotencia,

que estruja mi corazón

y se vuelve ipsofacta penitencia.

 

Por eso es, señora amada,

que te quiero suplicar,

una lágrima escapada

no dejes por tu mejilla rodar.

 

Haga lo que haga,

si es incorrecto mi actuar,

pideme mejor la muerte vaga

que obligarme a verte llorar!

 

 

QUE CÓMO ES ELLA?

 

Cuando se ama como lo hago,

es difícil ser franco y objetivo,

tiende uno a la loa y el halago

y lo malo lo hace ambiguo.

 

Sin embargo, querido amigo,

ella es un sol resplandeciente,

y no lo digo por estar contigo,

así lo creo firmemente!

 

Como mujer... es divina,

tiene la mirada dulce,

tiene el porte que domina,

y el suave don que seduce.

 

Como madre... una fiera!

ama a sus hijos con ternura

aunque para salvarlos muera,

todo paciencia y dulzura.

 

Como hermana... amorosa y fiel,

y aunque es la más pequeña

acepta lo mismo la hiel

que el amor que desdeña.

 

 

 

 

 

Como hija... aún es muy digna!

De muy joven se le fueron

y todavía no se resigna,

bien sabe que la quisieron.

 

Como amiga... muy sincera.

Ayuda a quien se lo pide,

respalda a quien lo quiera,

para querer no se mide!

 

Como maestra... completa!

En su vocación galana,

consuela al que hace rabieta

y castiga al que se la gana.

 

Como hembra... ni se diga!

es una mezcla tan rara...

tiene el pudor que te obliga

a aceptarla tímida y apasionada!

 

Como ves amigo mío,

es ella cuasi perfecta,

tierna cobija en el frío

de la mañana incierta,

 

consejera en desventura,

enfermera en el lecho umbrío,

complice en la aventura

y paz en el desvarío.

 

 

 

 

 

Así, cómo decirte?

Me pides que la describa!

Me obligas pues a mentirte,

me obligas a la diatriba!

 

Pues digate lo que te diga,

con son de voz inexperta,

por mucho que la describa

ella es mejor... es perfecta!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BAJO MI CRISTO

 

Que tierno es verla tejiendo

prácticamente a los piés de mi Cristo,

como si un halo la estuviese envolviendo,

un halo de pureza y sentimiento!

 

Me imagino un ángel en las nubes,

esperando tranquila mi llegada,

que sonríe alborozada cuando subes

o se preocupa y enoja en la tardanza!

 

Tan tierno es verla ahí sentada,

bajo la mirada vigilante de mi Cristo

que cuida con celo a mi amada,

que a dejar de mirarla me resisto!

 

Y mi Cristo baja la mirada,

como para observar lo que está haciendo

esa madona idolatrada,

esa mujer que vivo queriendo!

 

Y al mirar de ambos la faz,

no sé cuál de los dos es más tranquilo,

uno y otra tienen semblante de paz,

la paz y ternura de un niño!

 

 

 

 

 

De pronto, deja de estar tejiendo

y voltea su mirada,

parece que ambos me estan viendo,

mi Cristo y mi Norma amada!

 

Y los dos sonríen a la par,

sabiendo que no hay en el mundo,

a otros dos que pueda amar

con un amor tan profundo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DULCE SABOR

Letra: Fco. Xavier Ramírez S.

Música: Profr. Benigno Burgos Castro

 

Mirada de mujer que engolosina,

llenando de ternura el corazón,

con un mirar de verde aguamarina,

y un beso coqueto y retozón.

 

Has colmado mis sueños de ilusiones,

desbordando mis ansias de vivir,

motivando el son de mis canciones,

entregándome todo tu existir.

 

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

son tus noches orgías de amor...

que estremecen bajo enramada,

y en el alma dulce sabor.

 

Es tu cintura cruel provocadora

de un estallido rotundo de pasión,

en el caminar de tu cadera seductora,

remedo de locura y sinrazón.

 

No sé si porque te deseo te quiero,

o te quiero con deseo arrollador,

sólo sé que a mi Dios siempre le ruego,

que conserve intacto nuestro amor.

 

 

 

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

son tus noches orgías de amor,

que estremece bajo enramada,

y en el alma dulce sabor.

 

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

no te alejes de mi jamás...

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

yo me muero si tú no estás...!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A DONDE VOY A DAR

Letra: Fco. Xavier Ramírez S.

Música: Profr. Benigno Burgos Castro

 

Con ese cadencioso caminar

que enciende toda mi lujuria,

con esa forma de mirar

que me hace suspirar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

Con ese modito de hablar

que suene a campanas saltarinas,

con esa forma de tocar

que hermoso me hace soñar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

Con todo lo que te quiero cantar

brotado desde el fondo de mi alma,

con esa forma que tienes de amar

que todo me hace vibrar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

 

 

 

 

 

 

Con la ternura que me hace brotar

cuando llora o ríe por un hecho,

con la forma que tiene de expresar

el amor del que yo puedo gozar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

Voy a dar al fin del mundo,

voy a dar quizás hasta el infierno,

pero por uno de tus besos profundos

y la felicidad de tu amor tierno

 

que importa a dónde vaya a dar...

que importa a dónde vaya a dar...

por...tí!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA MAMACITA

Chilena- Letra: Fco. Xavier Ramírez S.

Música: Profr. Benigno Burgos Castro

 

Llegaba de Chachalacas

justo como yo quería,

pa’cantarme una chilena

allá en la Champañería.

 

Venía de abandonado

buscando una borrachera,

y lo que me fui encontrando

fue una linda compañera.

 

Nomás me la presentaron

y sentí rete bonito,

la patas se me doblaron

y me tembló el ombliguito.

 

que cintura, mamacita,

que manera de mirar,

que cintura, mamacita,

que forma de caminar.

 

Bailando y amando juntos

comenzamos a jalar,

ahora el maldito punto

es el no poder parar.

 

 

 

Ella jala pa’delante

y me jala en su caminada...

cuando quiero que me cante,

me canta re’namorada.

 

Nomás los dedos me truena

y me hace hasta babear,

oye nena... que sea menos,

ya vamonos a... pasear.

 

Que cintura, mamacita,

que manera de mirar,

que cintura mamacita,

que forma de caminar.

 

Bien dicen que’s bruto l’indio

y se deja pastorear,

me vale si siento lindo

que me acabe de fregar.

 

Hay carajo, que sabroso

es querer a una mujer...

te pone jacarandoso

y nomás piensas en...volver...

 

Yo me digo convencido

mira que cara, que gesto,

más pregunto, sorprendido,

Señor, qué carajo es esto?

 

 

 

 

que cintura, mamacita,

que manera de mirar,

que cintura, mamacita,

que forma de caminar.

 

que cintura, mamacita,

que manera de mirar,

ay... que piernas tan bonitas

y que forma de apretar.

 

que cintura, mamacita,

que manera de vibrar,

de caderas explosivas

y loca forma de amar.

 

que cintura, mamacita,

que me hace emocionar,

se me mueve y me la agita...

mejor me voy a callar...!!!

 

ahííí regreeesoooo!!!

 

 

 

 

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