DIRECTORIO MUNDIAL DE LITERATURA, HISTORIA, ARTE Y CULTURA          

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DIRECTORIO MUNDIAL DE LITERATURA, HISTORIA, ARTE Y CULTURA

Breve Historia del Municipio de Marqués de Comillas, Chis. México

 

La Academia Latinoamericana de Literatura Moderna
dentro de su Programa de Financiamiento para Escritores Iberoamericano
y con su Programa Editorial Sagitario
presentan

 

Una obra más del Dr. Fco. Xavier Ramírez S.
 

Breve Historia del Municipio de Marqués de Comillas, Chis. México

 

 

Este libro, registrado con el número 156 dentro del Programa de Financiamiento para Escritores Iberoamericanos,

fue terminado el día 27 de abril del 2006, bajo el sistema POD, e impreso en los talleres de Editorial Sagitario

ubicados en Acapulco, Gro. México

 

A MANERA DE PRESENTACION

 

Cada quien ama a su tierra de la forma que puede. Cada quien escoge cuál es su tierra, si aquella en la que nace, o en la que escoge vivir, desarrollarse, reproducirse y morir.

Marqués de Comillas tiene la cualidad de haber sido conformado con inmigrantes de diversas partes del país, llegados y enviados para salvaguardar la integridad de una patria que se veía amenazada con la intrusión de extranjeros que, si bien primeramente la usaban de escondite ante el acoso de sus enemigos, más tarde podrían haberse asentado definitivamente.

Logrado el cometido, vieron su sosiego interrumpido por otro tipo de desencuentros que enfrentaron al hermano con el hermano. Algunos de tipo político, otros de corte religioso o social. Sin embargo, de todo han salido airosos.

Ahora, esa inquietud se descarga en el afán de cultura que vierten desde sus propias trincheras, sabedores de que son, más que garantes, herederos de esa tierra que es suya ya por derecho propio. Y buscan la superación, y buscan la identidad, y buscan su lugar en la historia.

Muchos son los nombres que se citarán a lo largo de esta -por lo pronto- semblanza histórica del municipio; por mi parte, quiero dejar consignados los de tres hombres, tres seres preocupados por dejar a las generaciones venideras identidad e historia.

En este caso, dejaré a un lado la jerarquía para acudir a la cronología.

Benjamín Flores González es un poeta llegado de Guerrero que, buscando la superación propia, quiso la casualidad encontrara en su tierra natal la oportunidad de publicar su obra. Así entró en contacto con nosotros. Así empezó a sentir la cosquilla de algo más que sólo la difusión de su obra.

Agustín Sosa Canseco es el actual Presidente Municipal Constitucional de Marqués de Comillas. A él le dio Benjamín la noticia de la edición de su obra y le habló de la labor que como historiadores realizamos. A él se le abrió el universo ante la posibilidad de grabar la historia de su pueblo.

Jacobo Olivares Pérez es su Tesorero y, entusiasmado, estuvo de acuerdo con la idea de solicitarnos realizar esa digna y encomiable labor: investigar, escribir, y editar la historia de Marqués de Comillas.

 

Quise, en lo personal, hacerme cargo de tan alta responsabilidad pero tan honorable empresa. Tan importante es, históricamente hablando, narrar la historia de Acapulco como la de Marqués de Comillas, la de un comerciante destacado como Antonio Trani, la de aquella rescatadora de la cocina mexicana, Doña Susana B. Chávez Paulsen, o la vida de un gran iniciado como Jesús de Nazaret.

Terminaba, en ese preciso momento, la biografía de Monseñor Rafael Bello Ruíz, Primer Arzobispo de Acapulco, cuando me invitaron a emprender la aventura.

Mi amistad con Don Benjamín, incipiente pero creciente, obligaba a aceptar, pero incitaba también saber que se trataba de un recién nacido, de un pueblo brotado de la modernidad socio-política que arrastra con su propio ejemplo siglos y siglos de historia porque, al final de cuentas, los más grandes poderes imperiales y políticos del mundo han nacido y crecido en base a inmigrantes. Roma fue un ejemplo del pasado, Estados Unidos es el último.

Nacer de nuevo es difícil. Empezar en tierra ajena es laborioso y fatigado. Sin embargo, a los habitantes de Marqués de Comillas, liderados por los de Zamora Pico de Oro, ahora cabecera municipal, la naturaleza les brindó todo su apoyo. Porque así es esta tierra, feraz, salvaje, pero acogedora y amable.

 

Así se le dio vida a esta Breve Historia del Municipio de Marqués de Comillas que, de seguro, cubrirá las expectativas de sus moradores. Mi compromiso es darles, al tiempo y con el trabajo debido, un legado histórico completo, amplio y veraz.

 

          Valga.

 

        Fco. Xavier Ramírez S.

             Mayo 3 del 2006

 

 

Escudo de Armas

del Municipio de

Marqués de Comillas, Chis.

 

Descripción y contenido.

 

3 de Mayo del 2006

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Aunque para las enciclopedias un escudo -en este caso de armas- no es otra cosa que una superficie en que se pintan los distintivos de un Estado, Ciudad o Familia, la realidad es que guarda la historia compendiada, la influencia en su creación, las virtudes de su entorno y el carácter de la gente que vivió y vive en ese lugar, extendiéndose la influencia de su blasón sobre las generaciones que llegan, dispuestas siempre –con todo y su muy moderna apatía- a defender honra y prez contenidas en él.

 

Históricamente, lleva una señal que le remonta a lugares, hechos o personajes que, sin ser directamente relacionados con la erección del municipio -que es el caso que nos ocupa y al cual así nos referiremos en adelante- sí de alguna forma existe un antecedente o contacto más allá del pasado reciente.

 

En el caso del Municipio de Marqués de Comillas, por ejemplo, dos señales se consignan que le relacionan con su pasado lejano: el Yelmo medieval, cuya dignidad de Marqués conecta al Marqués de Comillas, y el escudo de armas central que pertenece a la casa de Zamora, en España, con la coincidencia de que su orla azulada contiene ocho estrellas de oro, de donde bien pudiera haber salido aquello de Pico de Oro.

 

El cuerpo general del escudo de armas puede ser de varias formas, algunas de ellas son características de alguna época. La forma del nuestro es la clásica samnítica, de uso actual. Su contenido puede igualmente ser simple o dividido; cada forma de división lleva un nombre; el nuestro está diseñado cuartelado en cruz con superposición.

 

Cada cuartel, o división, lleva alguna imagen o imágenes que guardan en su significación aquellas virtudes de que hablábamos al principio, en las que incluso el color tiene un papel que jugar. En el nuestro predominan el azul, el verde, el rojo, el amarillo y el café, tonos que evocan el agua, la selva, el ave representativa, el protectorado al entorno y la tierra misma. El color, en heráldica, guarda nombre tradicionales como azur, para el azul, o el gules para el café rojizo. No usaremos los nombres propios tradicionales, por lo que denominaremos a cada color por su nombre popular.

 

En referencia a las imágenes, se han incluido algunas vívidas, como la de la guacamaya bandera –o roja, como le llaman comúnmente- o la cabeza del Cebú y los árboles que representan la selva Lacandona. Sin embargo, es válido dibujar figuras representativas en las reproducciones a realizar de ahora en adelante, pero sin cambiar forma o significado que, al final de cuentas, son el propio idioma del Escudo de Armas del Municipio de Marqués de Comillas que hoy aceptan como blasón de su comunidad, harto digna de contar con ello y de más aún, pues encabezados por Zamora Pico de Oro, los pobladores de este municipio suriano y sus localidades han mostrado ser mexicanos honorables.

 

 

DESCRIPCIÓN GENERAL

 

El Escudo de Armas del Municipio de Marqués de Comillas es de forma samnítica actual, cuartelado en cruz con superposición.

 

EL YELMO O CASCO.- La primera superposición se encuentra en la parte superior del escudo y es un Yelmo o Casco medieval español de la orden de los Marqueses, significando, por rango y tierra, la evocación del controvertido Primer Marqués de Comillas, que diera nombre al municipio al conocerse de tal forma la extensión de tierra que, por alguna razón no certificada hasta el momento, pero sí de fácil deducción como se asienta en la Breve Historia de este municipio, entregara el gobierno mexicano al español Don Antonio López y López en reciprocidad.

 

EL ESCUDO CENTRAL.- La segunda superposición se encuentra al centro del campo cuartelado y es el escudo original del apellido Zamora, trae: En campo de gules, o rojo, un castillo de plata aclarado de sable. Bordura de azur (azul) con ocho estrellas de oro. Su origen es de Irún, Guipuscóa, indudablemente Español. La existencia de las estrellas podría remontar al nombre de Pico de Oro, refiriéndose a los de ellas, en una relación no aclarada pero ya sujeta a investigación.

 

CUARTEL SUPERIOR IZQUIERDO.- Conformado sobre un fondo gris que representa la nebulosidad del pasado ignoto, surge un segundo fondo de límpido azul-agua que enmarca las tres bondades principales del desarrollo socioeconómico regional: la ganadería, representada por la cabeza del toro cebú; la agricultura, representada por la mazorca de maíz; y las corriente fluviales que son, a más de fuente de alimentación y vida, límites geográficos del municipio.

 

CUARTEL SUPERIOR DERECHO.- Ostenta el ave representativa de la región: La Guacamaya Bandera o Escarlata, popularmente conocida como Guacamaya Roja, especie en extinción que encuentra en Marqués de Comillas y la Comunidad Lacandona a sus mejores aliados en la lucha por su preservación.

 

CUARTEL INFERIOR IZQUIERDO.- Centrado sobre un fondo rojo que implica el esfuerzo –que no siempre de sangre- infundido por los  colonizadores, desplazados hasta este lejano rincón de la patria, para preservar la región de la invasión extrajera mediante la labor fecunda del progreso y el fruto de la mies, significados por la silueta de la patria, el círculo verde amarello del que brota un brazo empuñado y el hato de mies respectivamente.

 

CUARTEL INFERIOR DERECHO.- Sobre el fondo café, significación de la tierra misma, destaca un grupo de árboles representando simbólicamente la Selva Lacandona y, con ella, el derecho-obligación que tienen los presentes colonos de preservarle como reserva no sólo regional sino universal, herencia indiscutible de las futuras generaciones que conlleva el mismo compromiso. El nombre de la Selva Lacandona se desprende del río que limita al norte el municipio de Marqués de Comillas: el Río Lacan-Tun.

 

LA IMPORTANCIA DE UN ESCUDO DE ARMAS.- El uso de los escudos de armas parece ser que comenzó en Alemania hacia el siglo XI, y después se fue extendiendo por toda Europa. En España no hizo su aparición hasta el siglo XII.

El motivo de su nacimiento fue el regular los símbolos que los caballeros utilizaban en los torneos para identificarse, pues al llevar armadura y yelmo esto resultaba bastante difícil. Para ello elegían una serie de símbolos, que colocaban en el lugar más apropiado y visible, cual era el escudo defensivo, el cual ha pasado a ser el soporte habitual de los escudos de armas, junto con el yelmo, que también ha pasado a resultar casi imprescindible en ellos, aunque su función es puramente ornamental.

La heráldica estableció como ciencia unas rígidas leyes para la composición de los mismos, su descripción y la combinación de los colores, pero como es normal la ciencia nació después de que se hubo generalizado el uso de los escudos.

Inicialmente el contenido de los escudos era muy sencilla, sobre la base de colores simples o combinaciones de ellos, complicándose poco a poco con la aparición de las figuras - de simbolismo dudoso - y a las que se han asignado orígenes o significados fabulosos y legendarios casi siempre inadmisibles. Hoy día, esos simbolismos representan las virtudes históricas, sociales o económicas de la región o entidad, tratándose de un escudo de armas oficial.

La misión de los escudos de armas pasó de la identificación familiar, y quedó asignada a la identificación de los linajes o familias de una manera inequívoca. Cuando estos símbolos dejaron de ser puramente personales para pasar a ser hereditarios y ser adscritos a linajes determinados, es cuando podemos hablar propiamente de escudos de armas. No mucho después, el simbolismo de los escudos identificaba también a una comarca o pueblo. Ahora, su uso se ha generalizado y convertido en un blasón representativo, adoptado como identidad municipal, estatal o nacional.

La forma de escudo varía de unos países a otros, habiéndose generalizado en España en la Edad Media y comienzos del Renacimiento la forma más clásica española, redondeada por abajo, aunque también ha tenido bastante influencia el tipo francés, que termina por abajo de forma redondeada, con una pequeña punta, el cual puede que sea en la actualidad el más utilizado.

Un escudo de armas está compuesto únicamente por las figuras que están dentro de él, que son las que forman el blasón, pero hay elementos accesorios, exteriores al mismo, que suelen acompañarle muy frecuentemente y, aunque no tienen un significado heráldico, suelen reflejar circunstancias diversas, muy interesantes a veces.

Sobre el escudo es casi inevitable la colocación del yelmo, pero por costumbre, no por necesidad. El yelmo puede mirar al costado izquierdo, o al derecho, o bien al frente, teniendo en cada caso una interpretación heráldica diferente. Si mira a la derecha (del escudo) indica hidalguía, si mira hacia la izquierda, bastardía, y si mira al frente indica hidalguía –o nobleza- por ambos costados.

 

 

 

SEMBLANZA HISTORICA

DEL MUNICIPIO DE

MARQUÉS DE COMILLAS

 

ANTECEDENTES

 

La Selva Lacandona es una región tropical localizada en el extremo sureste de México. Su enigmática belleza, la cultura de los grupos indígenas que la habitan, su gran valor histórico y paisajístico hacen que este lugar no tenga comparación como atractivo turístico: quien la visita una vez, siente el deseo imperioso de hacerlo varias veces más.

Comprende un territorio de aproximadamente 1.8 millones de hectáreas, localizado mayormente en las denominadas Montañas del Oriente de Chiapas, entre los municipios de Las Margaritas, Altamirano, Ocosingo y Palenque, y los recientemente formados Maravillas, Tenejapa, y Marqués de Comillas.

Su nombre se origina de una comunidad indígena descendiente de los mayas que vivía en la orilla del lago Miramar y que tenían un centro ceremonial en una isla llamada Lacan-Tun -que significa piedra grande o peñón-; los españoles llamaron a estos indígenas los de Lacantún o Lacantones, denominación que fue derivando a lacandón y finalmente a lacandones, término que se sigue utilizando para nombrar a los indígenas mayas provenientes de la península de Yucatán y que se asentaron en la región selvática de Chiapas hace más de un siglo.

Parte de la historia prehispánica de la Lacandona está descrita en los numerosos centros arqueológicos que se encuentran inmersos en la espesura selvática, entre los que destacan por su tamaño y esplendor Palenque, Toniná, Bonampak y Yaxchilán, situada en el margen izquierdo del río Usumacinta.

La selva es una de la regiones de mayor biodiversidad en el trópico húmedo de América, lo cual se debe a varios factores: su ubicación geográfica; su altitud, que va de los 100 a los 1 500 metros sobre el nivel del mar; la temporada de lluvias, que se extiende de mayo a noviembre, con una precipitación de entre 1 500 y 3 000 mm.; y su clima cálido-húmedo.

Los caudalosos y maravillosos ríos como el Jataté, Perlas, Lacantún y Lacanjá, sólo por mencionar algunos, vierten sus aguas al padre Usumacinta, convirtiéndose así en una de las cuencas hidrográficas más importantes no sólo de México, sino de Centroamérica.

Los tipos de vegetación más representativos de la Lacandona son la selva alta perennifolia, en la que encontramos caoba y cedro rojo; la selva mediana perennifolia, en la que destacan el bari, y el bosque de pino-encino, con varias especies.

En la selva encontramos aproximadamente 70 especies de mamíferos, como el jaguar, el ocelote, el mono saraguato y el mono araña; 306 especies de aves, como la guacamaya roja, el tucán real y el de collar, y una gran cantidad de reptiles, como la nauyaca, la boa constrictor y las coralillo, además de anfibios e insectos.

Ahí, en la parte más alejada, en el suroeste de la república, existe una región inmersa en la Lacandona que, por aparentemente desconocidas razones, llegó a pertenecer a un polémico español que, conforme a su época, de aventurero se convirtió en acomodado empresario y, finalmente, en pío protector de la iglesia, dejando entre su legado lo mismo la leyenda negra que señala el tráfico de esclavos, el tabaco, chicle y hulla como base de su fortuna, que una de las más poderosas empresas navieras españolas, sin olvidar el Seminario de Comillas que desembocara, gracias al apoyo de su hijo, en la Universidad Pontificia de Comillas.

Ese hombre era Antonio Víctor López del Piélago y López de Lamadrid, mejor conocido como Antonio López y López, Marqués de Comillas.

 

Don Antonio López nace en Comillas (Santander, España) en 1817. A los 12 años se traslada a Cuba, donde con laboriosidad y tesón logra una pequeña fortuna (hizo las Américas como se decía entonces). En Cuba se casa con Doña Luisa Brú, joven criolla de ascendencia catalana. En 1853 se traslada a Barcelona, España donde instala su residencia habitual. En 1860 funda entre otras empresas la compañía naviera A. López y Co. la que más tarde se transforma en la Compañía Transatlántica Española, si no la principal una de las principales de su ramo. Don Antonio fue un gran industrial y negociante y el más eficaz propulsor de la marina mercante española. También se destacó en la industria hullera (carbón) y de los ferrocarriles. Por sus servicios a la nación española se le otorgó el marquesado de su pueblo natal, Comillas. Murió en Barcelona en 1883.

En 1881 alcanzaba el Marqués de Comillas su plenitud como empresario e influyente personaje público: dio su nombre al Antonio López, un modernísimo buque de casco de acero y con luz eléctrica, pero se lo quitó a su naviera, transformada en la Compañía Trasatlántica y pasó a presidir el Crédito Mercantil.

 

Dos factores podrían ser el enlace que justificara el nombre dado en México a la región de Marqués de Comillas: El primero, que el controvertido comillense llegase hasta estas regiones surianas con su comercio de esclavos negros -en ese entonces legal y común como cualquier otro y con un amplio mercado en los estados de Veracruz y Guerrero- y bien, en pago o intercambio por alguna camada recibiera la extensa zona de referencia. El segundo, igual de viable, sería la ingerencia en la zona debida a sus negocios de tabaco -muchas veces careta del tráfico chiclero o hullero- pues cabe recordar que fue precisamente en 1881 y gracias al oportuno aviso de Cánovas del Castillo, presidente del Consejo de Ministros de España, cuando crea la Compañía General de Tabacos de Filipinas, que al poco se aprovechó del desestanco decretado por el Ministro de Ultramar, negocio en el que mucho tuvieron que ver los ahora estados de Veracruz, Tabasco y Chiapas, y cuyo movimiento seguramente tuviera como puertos de salida Acapulco y/o Frontera.

Cabe recordar que para esos años, la influencia de Porfirio Díaz como Presidente de facto era total y su lucha por sostenerse en el poder implicaba la revancha política enviando a sus enemigos a los campos chicleros del sureste. Si bien no se han encontrado de momento relaciones fehacientes entre nuestros dos personajes, el inmenso poder de uno y de otro es casi relación obligada, de lo que bien podría desprenderse el origen de esa “entrega de tan grande extensión por parte del gobierno mexicano al Marqués de Comillas por servicios prestados”

 

Al paso del tiempo, la amplísima extensión registrada bajo el nombre del acaudalado español quedó en el abandono. No existen registros de que él mismo, o representante alguno, haya acudido a trabajar la tierra, darle uso, o siquiera a reclamar la posesión. Así, corrieron los años.

Después de la revolución mexicana, aquella abandonada región fue víctima del saqueo por parte de grupos llamados Monteras -o Monterías- que, incluso con la complicidad del gobierno federal que otorgaba supuestas concesiones, explotaron sin miramientos la selva y sus bosques, usando el Río Usumacinta para sacar las maderas preciosas, caoba y cedro principalmente, desembocando en Frontera, Tabasco, los embalses o hatos de troncos atados entre sí que flotaban a manera de balsas, para ser finalmente embarcados a España y el resto de Europa.

Cuenta la conseja popular que entre los explotadores sobresalía el nombre de los Romano en Marqués de Comillas, y los Valenzuelas en las zonas aledañas.

Posteriormente a las Monterías, llegaron otro tipo de explotadores, como los chicleros y los hulleros que quizá renovaron viejos sistemas usados por el gobierno de Porfirio Díaz, llevando como trabajadores a presos políticos enemigos del sistema en turno.

El drama que sufrieran aquellos hombres, sobre todo los del primer cuarto del siglo XX, quedó registrado en la estupenda novela de Bruno Traven, el estadounidense de origen escandinavo nacionalizado mexicano: La Rebelión de los Colgados.

 

 A principios de los sesentas, crece la agitación nacional por la tenencia de la tierra. El Profr. y Lic. Adolfo López Mateos, uno de los presidentes más preocupados por el territorio nacional, bajo cuya administración se nacionalizó la industria eléctrica y se declaró el dominio de la nación sobre la plataforma continental y el espacio aéreo, fue creado el Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se estableció la repartición de desayunos escolares, se terminó la construcción de la Unidad Profesional de Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional, así como el edificio del Museo Nacional de Antropología y negoció con Estados Unidos la devolución de un pequeño territorio llamado "El Chamizal", que había pasado a manos de los estadounidenses cuando el Río Bravo cambió su cauce, decidió tomar cartas en el asunto de la región de Marqués de Comillas y, en 1962, emite una Resolución Presidencial que conforma el Nuevo Centro de Población Ejidal Nuevo Zamora, con una superficie total de 200 mil hectáreas, otorgando un promedio de 16 mil quinientas hectáreas a 300 mexicanos provenientes de la población de Zamora, Mich.

El Presidente pretendía, con esta acción, que los colonos funcionaran como amortiguamiento ante la depredación. Por desgracia no todos llegaron y de los pocos que arribaron muchos, al poco tiempo, tomaban el camino de regreso a su tierra. Sin embargo, el solo anuncio del decreto presidencial y la llegada de los primeros colonos lograron alejar a los depredadores que huyeron ya sin el respaldo gubernamental.

 

Pero Marqués de Comillas vería una nueva amenaza venir, quizá como parte de su formación, quizá como forje de su historia.

La guerrilla guatemalteca, surgida en los 60’s compuesta inicialmente por militares y estudiantes ladinos, tratan de establecerse en la zona oriental de su país, donde la población ladina es mayoritaria.

Las FAR, Fuerzas Armadas Rebeldes; la ORPA Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas; y la URNG, Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, ferozmente perseguidas por el gobierno de ese país, encuentran en la zona de Marqués de Comillas el terreno ideal no sólo para esconderse y descansar, sino para instalar campos de entrenamiento, y comienzan una invasión no declarada esperando la comprensión -si no apoyo- de gobierno y pueblo mexicano, causando alarma en estos que ven, en esas aparentemente inocentes y humanas acciones, un riesgo para la soberanía nacional.

Es así que, de nueva cuenta, a principios de los setentas, se exhorta a mexicanos -esta vez provenientes de todo el país- para colonizar la región, encontrando respuesta casi inmediata a pesar del riesgo que representaba asentarse en lugares en que la guerrilla hacía sus prácticas.

 

El primer lugar colonizado es el abandonado Zamora Pico de Oro, a donde llegan seis familias encabezadas por Sr. Florentino Hernandez Geronimo. Destacaron entre estas las familias Gómez Mendez, Olán Torres y Vázquez Gutiérrez, todas ellas provenientes de Chiapas, pero que serían sólo la punta de lanza. Al poco tiempo hicieron acto de presencia familias llegadas de diversos puntos, pero principalmente de Guerrero y Veracruz.

 

El tiempo, en las páginas de historia, se hace corto y diez años pasan para que se organicen 16 ejidos formando la Unión de Ejidos Julio Sabines Pérez, reconocidos oficialmente en 1980.

Marqués de Comillas, con todo y lo extenso de su región, formaba parte del Municipio de Ocosingo. La falta de comunicaciones en esos días, principalmente carreteras, les restringía el acceso a los servicios municipales más elementales.

Dos años más tarde, Juan Sabines Gutiérrez, gobernador interino del Estado de Chiapas, propone la creación de un municipio nuevo, pero la irregularidad en la tenencia de la tierra lo impide.

La Unión de Ejidos Julio Sabines Pérez no se arredra y, mientras se buscan los mecanismos que logren regularizar la tenencia de la tierra, sin dejar de soñar con la idea sembrada por el gobernador, trabaja intensamente en beneficio de su región.

Así logra la creación del Hospital Regional Solidaridad en Benemérito de las Américas, la apertura de la red caminera en Marqués de Comillas, e infinidad de créditos al campo. Todo esto, aún sin tener la carpeta básica de tenencia.

Es tan intensa su labor, que de la región salen dos modelos para el resto del país: el Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal -COPLADEM- que, al funcionar satisfactoriamente en la región, se lleva al resto de la nación; y la solución a la deserción magisterial con la aparición de la figura del Maestro Comunitario, para lo cual se forjan a muchachos de secundaria que, tras un curso de especialización, surgen como Maestros Regionales.

 

En 1994, la inquietud surgida desde la propuesta de Sabines toma fuerza y Eduardo Robledo Rincón, Gobernador Constitucional en turno, la acoge con buena gana. Sin embargo, dos sucesos vendrían a frenar nuevamente el proyecto: Primero, el que Robledo Rincón sólo gobierna ese año y, segundo, que la Unión se divide y surgen dos grupos gestores que buscan ser la cabecera municipal, Zamora Pico de Oro por un lado, y Benemérito de la Américas por el otro.

Cabe dejar registro histórico de que los integrantes de la Comisión Gestora que pugnaba por Zamora Pico de Oro estaba formada por:

 

    Sotero Hernández Canseco

    Juan Francisco Marroquin Pérez

    Julio Hernández Leyva

    Luis Hernández Dávila

    Raymundo Hernández Dávila y

    José del Carmen Olán Martínez.

 

En un acto organizado el 18 de mayo de 1998, veinticuatro horas antes de que el presidente Ernesto Zedillo iniciara su tercera gira presidencial por Chiapas, y al que asistieron los tres poderes del estado, el gabinete en pleno, representantes de los partidos y empresarios, el gobernador chiapaneco Roberto Albores Guillén, dentro de su propuesta de remunicipalización, anunció que diez municipios de las regiones Selva Lacandona, Norte y Altos, serían divididos en treinta y tres nuevos ayuntamientos.

Entre los que serían las nuevas cabeceras municipales, destacaban las siguientes: Guadalupe Tepeyac, San Quintín, El Limar, Los Moyos, Patihuitz, Bachajón, Maravilla Tenejapa, Amparo Aguatinta, El Edén, y Zamora Pico de Oro.

La propuesta inicial del gobernador había sido la constitución de un solo municipio en Benemérito de las Américas, lo que despertó la inconformidad de Zamora Pico de Oro. Ahora, en una decisión salomó nica, Albores Guillén anunciaba la conformación de dos municipios en vez de uno.

 

Finalmente, Marqués de Comillas se convierte en municipio en 1999 según el Decreto publicado el 28 de julio de ese año en el Periódico Oficial No. 041, como parte del proceso de remunicipalización iniciado por el gobernador Roberto Albores y el Congreso del estado.

El municipio de Marqués de Comillas comprende una superficie de 98 mil hectáreas y en 1998 contaba a una población de 8,693 habitantes conformada por veinticuatro comunidades que también se desprendieron íntegramente del municipio de Ocosingo.

Otra información oficial señala que tiene 22,399 habitantes en 41 localidades.

Tiene como límites la República de Guatemala al sur; el Río Lacantún, al norte; el Río Chajulillo, al oeste; y el Río Salinas al este.

 

El 28 de agosto de ese mismo año el gobernador hace la declaratoria oficial de la creación de los 7 nuevos municipios, y el Congreso del Estado toma la protesta a sus primeros Consejos Municipales. Encabeza el de Marqués de Comillas Don Humberto Hernández Canseco, que es sucedido a su muerte por Don Sebastián Gómez Mendez para el período 1999-2001.

Araceli Burguete y Xochitl Leyva, en su obra Nuevos municipio en Chiapas, señalan que “durante el período 1999-2001 el nuevo municipio ha tenido que enfrentar varios problemas. Entre ellos se destacan la falta de presupuesto adecuado para mejorar la infraestructura urbana y comunicaciones, además de atender a las añejas demandas por apoyos a la producción y comercialización, los servicios de salud y educación y el problema de la seguridad. Las expectativas que generó la remunicipalización no han sido del todo satisfechas, provocando críticas por parte de algunos ejidos y organizaciones sociales.”

El 15 de mayo del 2000, se reunían con el candidato a gobernador Pablo Salazar Mendiguchía habitantes de cuando menos 19 de los ejidos de Marqués de Comillas para exigir proyectos de desarrollo.

Los 200 ejidatarios, en un gesto de buena voluntad, determinaron otorgar 20 de las 50 hectáreas de terreno que les corresponden para la reforestación y preservación de especies naturales de la región, ya que es la única que da cobijo anualmente a decenas de nidos de diversas especies de guacamayas, a las que mantienen por medio de los recursos obtenidos por la cooperativa comunitaria.

Cansados de que los acusen de "devastadores de la selva", los representantes de las comunidades de Marqués de Comillas exigieron un programa de desarrollo regional, que contemplara las características y necesidades particulares de la zona.

La respuesta vendría más tarde.

 

Don Andrés Torres Herrera es electo para el período 2002-2004 y, finalmente, Don Agustín Sosa Canseco rige los destinos actuales del nuevo, pujante, y orgulloso municipio de Marqués de Comillas.

 

 

ENTORNO Y VIDA

 

La población del Municipio de Marqués de Comillas es muy diversa tanto social como culturalmente hablando, debido a que proviene de diferentes estados de la república y son de diferente origen étnico como choles, tzotziles, tzeltales, zoques, chinantecos, mixtecos, tojolabales, nahuas y mestizos; así como kekchis, quichés, cakchiqueles y mames refugiados guatemaltecos.

De acuerdo al Censo de Población y Vivienda del 2000, para ese año se reportaba una población total de 8580 habitantes, distribuidos en 24 comunidades. La densidad de población es de 11.9 habitantes por km cuadrado, la cual contrasta con la del estado que es de 28 habitantes por km cuadrado. La población entre 10 y 19 representaba en 1992 el 50 por ciento y la población con mayoría de edad un 36 por ciento, por lo que se preveía un alto crecimiento demográfico en los próximos años. Sin embargo, este no se dio de la manera esperada.

El rango de propiedad individual o colectiva oscila entre 16.9 y 224 has. por ejidatario.

La marginación en Marqués de Comillas estaba directamente asociada al acceso vía fluvial o terrestre, ya que éste posibilita una rápida incorporación de bienes y servicios para la población. Con las nuevas vías de comunicación carretera los beneficios no se han hecho esperar.

Existe, sí, un patrón de evolución de la marginación que depende del período de colonización y reconocimiento agrario. Los ejidos de las primeras colonizaciones, por ejemplo, se encuentran en un rango de marginación media y alta, los de colonización reciente en el rango de extrema.

Una de las ventajas que presenta Marqués de Comillas es que dos terceras partes de su población es letrada, es decir, alfabeta como se les llama oficialmente a quienes saben leer y escribir, lo que, aunado a su intenso afán de cultura, les depara un futuro más que alentador, auxiliado por otros eventos oficiales que abren aún más el camino del conocimiento y, por ende, del progreso.

Desde el 31 de julio del 2003, habitantes de las regiones marginadas de la Sierra y Selva de Chiapas reciben los beneficios de un sistema innovador de educación a través de los Centros Comunitarios de Aprendizaje, dotados de sistema de internet satelital con paquetes educativos y de la capacitación para el manejo del equipo de cómputo con el que cuentan, conforme lo dio a conocer el delegado de la Secretaría de Desarrollo Social, Luis Manuel García Moreno en su  momento. Marqués de Comillas es uno de ellos.

Con la intención de abatir los rezagos en materia educativa, fortalecer la profesionalización y además incorporar a la población marginada al manejo de las tecnologías, la Sedesol, a través de un proyecto impulsado por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, echaron andar ese novedoso esquema.

A la fecha son 13 centros comunitarios de aprendizaje los que funcionan en los municipios de La Grandeza, El Porvenir, Siltepec, Altamirano, Bejucal de Ocampo, Las Margaritas, Ocosingo, Siltepec, La Trinitaria, Benemérito de las Américas, la Trinitaria, Maravilla Tenejapa y Zamora Pico de Oro.

De manera global, se han atendido a más de 60 mil pobladores de esas regiones, desde estudiantes hasta servidores públicos a los que se les ha capacitado en torno a paquetería que les es útil en el desempeño de sus funciones como servidores públicos.

 A los Centros Comunitarios acuden estudiantes, profesionistas y público en general, quienes son agrupados de acuerdo a los conocimientos que tienen en el manejo de las computadoras y de los cursos que se han emprendido.

Bajo los mismos criterios, para ese año se realizó una inversión de 3 millones de pesos para poner en operaciones a 23 centros con esas características, pues la intención es que en un largo plazo operen más de 300 en toda la entidad, sobre todo en las comunidades más marginadas de Chiapas.

 

Conforme al INEGI, en el año 2000 se registraron 1,405 viviendas particulares, de las cuales 91.81% son propiedad de sus habitantes y 7.83% son no propias.

En promedio, cada vivienda la ocupan 5.61 habitantes; el indicador regional y estatal es de 5.32 y 4.85 ocupantes por vivienda respectivamente.

Los materiales predominantes en los pisos de las viviendas son 56.51% de tierra; 42.28% de cemento y firme; 0.21% de madera, mosaico y otros recubrimientos; y el 1.00% de otros materiales. Las paredes son 87.47% de madera, 8.97% de tabique, 0.93% de carrizo y 0.71% de otros materiales. En techos 57.58% son de lámina de asbesto y metálica, 10.46% de lámina de cartón, 2.06% de losa de concreto y 0.71% de otros materiales.

 

Cabe citar aquí que uno más de los aspectos importantes en el desarrollo de Marqués de Comillas es el índice de trabajo regional. Son consideradas personas económicamente activas 2156, lo que significa la cuarta parte de su población. Si bien 1,776 aún se dedican a las labores del campo como la agricultura, la ganadería, la pesca y el aprovechamiento forestal, el resto incursiona ya en terrenos como el comercio y la industria, mostrando así el progreso que de forma continua llega a este hermoso municipio.

 

Y ya que de hermosuras hablamos, otra de las ventajas de Marqués de Comillas, de las que goza pero aún no explota organizadamente, que podría ser un  buen filón de ingresos, es su propia naturaleza, la frescura de sus ríos, la belleza de su región, el escandaloso mono saraguato y la preciosa guacamaya roja, a cuya supervivencia tanto colaboran sus habitantes.

Debemos recordar que prácticamente Chiapas entero es un centro turístico, y que por las nuevas carreteras pasan todos aquellos turistas que, llegados desde rincones tan lejanos como la misma Europa, no se detienen en Marqués de Comillas lo suficiente por falta de información y organización.

Ahí está Las Guacamayas, centro turístico de contacto con la naturaleza que ofrece la grandiosa oportunidad de internarse durante su estancia en la zona en un majestuoso paraje selvático de inigualable valor, ubicado precisamente en este municipio de Marqués de Comillas, cuyas características bioclimáticas la hacen ser una de las más importantes del mundo. Las Guacamayas es fruto del interés de la sociedad cooperativa Ara Macao, asentada en la comunidad de Reforma Agraria, por preservar esa ave exótica a través de un programa que facilita su anidación en las altas copas de los árboles. Es el sitio ideal para observadores de aves y estudiosos de la flora y fauna que existe en la selva tropical. También es un destino de aventura que permite conocer, a lo largo de un recorrido por una reserva de 1,200 hectáreas, animales como el tucán, el gavilán nevado, el mono saraguato, el tejón, y el armadillo, entre muchos más.

Cada una de las localidades de Marqués de Comillas se puede considerar, por su propio entorno, un sitio ideal para practicar safaris fotográficos, disfrutar su flora y fauna, nadar o bañarse en sus ríos y, lo más importante, todo, sin afectar el entorno de la naturaleza.

 

En materia económica, para el ejercicio 2001 el municipio contó con recursos autorizados del Ramo 33, es decir, Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios, del orden de los 7.74 millones de pesos, de los cuales 6.01, corresponden al Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM) y 1.73, al Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal (FAFM).

De acuerdo al Informe de Gobierno, los recursos públicos ejercidos por las dependencias estatales y federales en el año 2000, fueron del orden de los 3.36 millones de pesos, que se destinaron principalmente en Educación, 16.71%; Desarrollo Regional y Urbano, 65.29%; y Abasto y Asistencia Social, 5.7%.

Para el actual ejercicio, según informa el C. Presidente Municipal D. Agustín Sosa Canseco, se contó con 14 millones de pesos más los destinados al municipio por otros rubros menos cuantiosos pero no por eso menos importantes.

El 14 de febrero del 2006, sólo un par de meses antes de redactar esta Breve Historia del Municipio de Marqués de Comillas, se anunciaba la aplicación de una cifra histórica en inversión federal para comunidades indígenas en Chiapas.

Por primera vez en la historia del estado, el Gobierno Federal invertirá más de 900 millones de pesos en infraestructura básica para comunidades indígenas.

En la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el Gobernador del estado, Pablo Salazar Mendiguchía, y la Directora General de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Xóchitl Gálvez Ruíz, firmaron el Acuerdo de Coordinación del Programa de Infraestructura Básica para la Atención de los Pueblos Indígenas (PIBAI) 2006, por un monto de 474.3 millones de pesos, de los cuales, el Gobierno Federal invertirá 307.2 mdp y el Estatal 167 mdp, para la continuidad, mejoramiento o construcción de 158 obras.

Adicional a la inversión acordada, la Titular de la CDI informó que se aportarán 100 mdp más, lo que suma 407 mdp para sistemas de agua potable, electrificación, caminos y carreteras alimentadoras en zonas indígenas.

Entre las obras que integran el convenio signado están la construcción del camino (Fronteriza del Sur) Entronque Carretero Zamora Pico de Oro-Reforma Agraria-Las Guacamayas-Boca de Chapul en diversos tramos, en el municipio de Marqués de Comillas.

Esto significa no sólo un paso más hacia la comunicación y el progreso, sino una fuente de trabajo que, si bien temporal, ayudará indiscutiblemente a la mejoría económica de los hogares de este pujante municipio.

 

Marqués de Comillas, con su cabecera municipal de Zamora Pico de Oro, ya están en el mapa nacional. Dejó de ser la comunidad perdida entre la selva lacandona, para surgir airosa como preservadora de la integridad patria y esa misma selva con sus saraguatos y guacamayas.

Mucho más hay de qué hablar sobre este laborioso pedazo de tierra mexicano, pero necesariamente respaldado por investigación y estudios más profundos que requieren de tiempo, esfuerzo y financiamiento, pero de los que es indiscutiblemente digna su gente, su esfuerzo y su futuro.

Valga este humilde intento inicial de rescate de las raíces del recién nacido, como cuna de futuras cartas históricas que, a más de enorgullecer a sus habitantes, les hereden la inmensa responsabilidad de preservarlas, difundirlas y actualizarlas, no como la obra de una administración municipal -que de hecho ya merece reconocimiento cono iniciadora- sino como acervo y tesoro de todos y cada uno de los Comillenses que llegaron para quedarse, que nacieron aquí, y que vendrán en el futuro formando nuevas generación de protectores de esta amada Selva Lacandona, sus ríos y su entorno, herencia ya no de México, sino del mundo mismo.

 

      Infinitas gracias por su confianza.

 

 

      Dr. Ltt. Fco. Xavier Ramírez S.

      Primavera del 2006.

 

 

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