DIRECTORIO MUNDIAL DE LITERATURA, HISTORIA, ARTE Y CULTURA          

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DIRECTORIO MUNDIAL DE LITERATURA, HISTORIA, ARTE Y CULTURA

A medio camino

La Academia Latinoamericana de Literatura Moderna
dentro de su Programa de Financiamiento para Escritores Iberoamericano
y con su Programa Editorial Sagitario
presentan
 
A medio camino.

 

UNA OBRA MÁS DEL

DR. FCO. XAVIER RAMÍREZ S.

 

Este libro, registrado con el No. 240 dentro del Programa de Financiamiento para Escritores Iberoamericanos,

se terminó de imprimir el día 22 de Octubre del 2011, bajo el sistema POD, en los talleres de Editorial Sagitario

Acapulco, Gro.

Todos los derechos reservados-

 

 

 

A MANERA DE PRESENTACIÓN

 

Llegar a la edad madura es, más que interesante, una bendición de Dios. Se llega pleno de satisfacciones, experiencia y, sobre todo, de amor. Amor por la pareja, por los hijos, por los nietos, por los recuerdos mismos que son los que, en ese momento, forman el hermoso caleidoscopio de vida que nos remite, en fracciones de segundo, al momento feliz ligado con ese presente que, más que nunca, se ve lúcido, brillante, lleno de vida.

 

Llegó el momento de dar gracias a Dios y comenzar a disfrutar de ese don preciado que nos diera: la vida misma. Es momento de dejar las amarguras a un lado, los rencores, las envidias, todos esos sentimientos que nos han estropeado muchos momentos a lo largo de nuestro caminar. El perdón se convierte en la acción favorita. Es tiempo de sonreír, de dar en vez de recibir.

 

Muchos jóvenes creen que la vejez es dolencia, quizá del cuerpo, pero jamás del alma. Que la ancianidad es decrepitud, cuando es la etapa más hermosa de la vida. Valoramos el vuelo de la mariposa y el señorío del colibrí, gozamos del aroma de las flores y hasta de los nubarrones que presagian tormenta.

La casa se convierte en hogar realmente. Más que un sitio en donde vivir, pasa a ser un lugar en donde atesorar lo que se ha juntado a través de esa vida: tesoros, como aquella arrugada hoja pintarrajeada por la nieta; recuerdos, como el decolorado zapatito de la hija; riqueza, como el jarrón de la abuela… y lo mejor de todo… el bunker en el que defendemos la herencia y la oficina en que derramamos la experiencia.

El tiempo se pasa rápido, más rápido que de costumbre. Cuando joven, un día tenía 24 horas; ahora… tal parece que apenas llega a las cinco o seis. Y no se diga las semanas, y los meses, y los años… pero es el tiempo el que corre? O somos nosotros que sentimos que no alcanza para hacer todo lo que queremos antes de que llegue la hora…

Las manos se mueven más lento, pero más seguras. Saben bien lo que hacen. La mente se nubla, pero la sapiencia cruza sin temor por ella. Los ojos, cansados, no pueden enfocar el ojo de la aguja para ensartar el hilo, pero dejan correr las lágrimas a cualquier pretexto.

La mesura suple a la excitación. La entereza a la valentía. Y es el detalle el que cuenta más que la historia misma. El valor de un beso es superior al de la más lujosa mansión. Y el fugaz recuerdo cala más hondo que la cinta ganadora del Oscar.

Pero si la vejez es la etapa de oro en la vida, se convierte en diamante cuando llegas a ella junto al ser amado, con el cual has vivido más de la mitad de ella. Ya no es tu pareja, ya es parte de tu ser, son uno mismo.

Un beso ya no es el preámbulo del lívido desencadenado, es un recuerdo de presencia, una autorización de continuidad, una aceptación de vida.

Una mirada fugaz no busca el acercamiento, sino confirma la existencia… de uno… y de otro.

Los gustos podrán seguir siendo diferentes, pero su tolerancia es la cadena de unión al tiempo mismo.

Los gritos ya se fueron… dieron paso a los susurros. El pensamiento adivina, más por costumbre que por fuerza.

Hoy, acabas de abrir las puertas de este paraíso. No sientas que el camino se acaba… estás a mitad del camino. Es tiempo de disfrutar lo construido.

Ya se acabaron los años de lucha y sufrimiento, de penas y resabios. Hoy la calma y el sosiego son los cheques a cobrar en la ventanilla del destino.

Es la vida quien nos ha traído hasta este momento. Es el momento de dar gracias por lo que tenemos, pues lo que queríamos, si lo tuvimos, lo heredamos y, si no, ni falta que hace.

Dios ha sido bondadoso con nosotros, nos mima con preferencia. Hay que darle gracias en todo lugar y… tras agradecer tu compañía, tu paciencia, tu comprensión, no me queda más que recordarte...

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Y sabes qué...?

mis dulces ojos verdes,

hoy, es ayer,

ya el mañana viene.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Toma mi mano,

y en sonora carcajada,

¡sé feliz!

como yo lo soy

mirándome en tus ojos,

dulce amada…

 

 

Quede este libro, compilación de toda mi poesía para ti,  como un homenaje a tus sesenta años… y a la fascinante y hermosa vida que me has dado.

 

 

Tu siempre amante esposo:

 

Xavier

 

 

 

 

 

 

 

 

HOY

A mi amada Norma en

sus 60 años.

 

Hoy sí quiero abusar del tiempo.

Dejar libre corra la pluma

para pedir al raudo viento

que cuente a la ola y la espuma

del cúmulo de sentimientos

que me agobian estos momentos.

 

Para qué nos sirve el lenguaje

si no podemos expresarnos,

si no es posible sin ambages

contar nuestra forma de amarnos.

 

Como envidio a nuestro cenzontle

que con su voz clara y divina

logra que escuche todo el monte

su alegría cantarina.

 

Y la campana… madre mía!

que llama a adorar al eterno,

la sonoridad que tañía

es la magna expresión de lo tierno!

 

No… ya no encuentro más palabras

dije todas las que podía…

y en mis versos encontrabas

el amor que por ti sentía.

 

Agoté el vocabulario,

fue más nuestro amor que el verbo,

sexagésimo aniversario…

de la locura, a lo cuerdo!

 

Pero más que torpe he sido…

para qué hablar de nueva cuenta,

repetir lo que te he querido…

si en tinta y papel se asienta!

 

Recibe este humilde homenaje

al amor que en mí sembraste,

y que en voz de cada pasaje

viva en ti lo que formaste.

 

Sólo queda agregar ufano

que con mis versos o sin ellos,

te amo, mi Norma, te amo,

por cada uno de tus destellos.

 

 

Octubre 22 del 2011

 

 

 

 

 

 

 

A NORMA

 

Qué es un verso para tí?

Es amor en manifiesto texto,

o acaso prueba de cariño?

Es decir... por tí sentí!

O simplemente un pretexto

como dulce que se ofrece a un niño!

 

No, mi amor, eso no es un verso.

Un verso surge espontáneo

de la inspiración divina del poeta;

del pétalo el toque terso,

o grito de musa momentáneo

que distingue al hombre del asceta.

 

Nunca será prueba forzosa

del amor que sientes por tu amada,

o testimonio de candente beso.

Es espíritu que el hombre goza

al ver la luz de la alborada,

o palpar un sentimiento preso.

 

Es dejar la huella de su vida

en un pedazo de papel escrito

más como desahogo que reclamo,

pues para sentirte bienquerida

bástete sentir el grito

del hombre que te dice ¡¡Te amo!!

 

 

 

 

 

 

A NORMA (II)

 

Busqué en mi vida el caminar inerte

del hombre que responde a su destino,

y encontré que soy hombre de suerte

porque te encontré en mi camino.

 

Viajaba fugáz, pasando por la vida,

dejando a mi paso recovecos,

escondiéndo una meta decidida,

cosechando sólo palos secos.

 

Ocultaba mi pasado,

encubría mi presente,

y dejaba yo de lado

lo que el hombre dice o siente.

 

Cansado estaba de mis actos;

pedía, sin querer, la muerte;

olvidaba viejos pactos

sin saber que llegaría a verte.

 

Sólo un hilo me ataba a este mundo,

el amor por mis hijos pequeñines,

seres inocentes de profundo

cantar de cantares querubines.

 

 

 

Todo lo había experimentado,

gocé la vida plenamente;

ame, no lo niego, y fui amado,

fuerte, llana, plenamente.

 

Mi infancia fue precoz, pero divina;

mi juventúd, ni se diga, excelente;

subí de la montaña hasta la cima

y bajé hasta el fondo de pendiente.

 

Creci libre y sin temor alguno,

vivi mi vida y aún hasta la muerte,

besé las nubes del cielo uno,

sin saber siquiera que llegaría a verte.

 

Hubo en mí honda congoja

por no alcanzar lo siempre anhelado,

y es la vida quien me arroja

a encontrar por fín al ser amado.

 

Recorrí cielo, mar y tierra,

para encontrarte, ser divino,

y ahora es el destino el que cierra

de nuevo la puerta del camino.

 

Llegué a tí feliz, ilusionado,

con el corazón henchido de placer,

con el ego deslumbrado,

para a tus plantas yacer.

 

 

 

 

Pero, hay de mí, que exigente,

como tú lo haces con la mía,

te celo a la par que con tu gente,

pobre y dulce amada mía.

 

Es amor? Lo juro por el cielo!

Lo juro porque vibro a tu toque omnipotente,

pero me siento incompetente

para dejar a un lado ese mi celo.

 

Hoy no sé qué hacer con lo que siento,

si luchar contra la cumbre vana,

o dejar que todo se lo lleve el viento,

o tirar a golpes la montaña.

 

Sólo sé que te amo con un amor gigante

que puede convertirse en embelezo,

que puede convertir de amor el beso,

o en orgullo y despedida el desplante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡SALVOS!

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Qué importa que entre ambos,

abierto con sin par cinismo,

pretenda rabioso alejarnos

un profundo y familiar abismo.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Vivimos, sí, ya lo hemos hecho

y cada quien tiene su cargo,

más, sin embargo,

a vivir de nuevo hay derecho.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Es corto el tiempo

y largo el tormento,

pero el amigo viento

paliará el sufrimiento.

 

 

 

 

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Y sabes qué...?

mis dulces ojos verdes,

hoy, es ayer,

ya el mañana viene.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

No dejes que la hiel

aumente tu quebranto,

tórnala en miel!

y olvida el llanto.

 

Ven... camina junto a mi

tomada de la mano!

 

Toma mi mano,

y en sonora carcajada,

¡sé feliz!

como yo lo soy

mirándome en tus ojos,

dulce amada...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ERES

 

Eres furia de ola embravecida

que azota con falsa saña el risco,

lo mismo que acaricia adormecida,

ocultando así, tu carácter arisco.

 

Eres nube en constante cambio

dejando en el cielo mil figuras,

lo mismo que suelta, con resabio,

agua en torrente y amarguras.

 

A la vez dulce y amarga,

como aquel chocolate de la abuela,

en que segun el tiempo, carga,

pero, a pesar de todo, encela.

 

Fría como el iceberg que se asoma,

rechazante, incisiva y veleidosa,

pero que se inflama con sensual aroma

y se rinde toda, majestuosa.

 

Amas y odias, ¡uno en todo!

entregas el beso y la indirecta,

pero lo haces de tal modo

que aún la muerte...es fiesta!

 

 

 

 

 

 

 

VERDE

 

Es el verde que campea

subiendo en El Veladero,

vereda que serpentéa,

la del verde que yo quiero!

 

Es el verde de tus olas

que tiñen el mar dorado

de tu sin igual bahía,

es el verde que tu inmolas

contra la roca reventado

el verde que yo quería!

 

Es de tus campos el verde

en que enhiesta está la espiga,

que orgullosa se pierde

entre cocales, sombría;

es el verde de palmera

al que le ruego me quiera!

 

Verde el tallo de la rosa,

que no importa en sus espinas

la fragancia candorosa

para hacer, flor, si te animas,

rojo pasión que en su tallo

pasión de verde yo hallo.

 

 

 

Es el verde mi locura

que en mi bandera ondea

y en el surco se procura

el fruto que saborea;

verde, tono de esperanza,

que mi alma anhelante alcanza!

 

Verde, verde, vida mía,

que idolatro ya de inhojos;

es tu verde mi alegría...

es el verde de tus ojos!

mi Norma, mi vida entera,

rogando a Dios que me quiera!

 

Y una noche, sin olvido,

explosión de verde olivo

lanzaron tus verdes ojos

para decirme ¡te quiero!

un te quiero agorero

que dio vida a mis despojos!

 

Gracias, gracias vida mía,

gracias Dios por este tiempo,

gracias ola, mar y viento,

por darme lo que quería,

y a tí, Norma adorada,

por convertirte en mi amada!

 

 

 

 

 

 

Dios bendiga unión y suerte,

Dios bendiga tu presencia,

por permitirme quererte,

por convertirte en mi esencia!

Dios bendiga ese tu verde

verde esmeralda que muerde.

 

Y allá en un futuro cercano,

sea el verde mi destino,

como verde fue el camino

verde sea pues el arcano,

en donde seguiré gritando:

me sigue amando, me sigue amando!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FALAZ VENTURA

arbitrario al ritmo, sonsonete sino

 

Abre tus alas al viento

triste paloma mensajera,

grita tu sino de adviento

falaz y lisonjera.

 

Fuiste mi estrella rutilante,

fuiste, agorera, mi futuro,

y a pesar de mi deseo anhelante,

negro, muy negro augurio.

 

Te creí mi último peldaño,

capaz de soportar mi pena,

y fuiste en mi redaño,

practicamente, última cena.

 

Quita... quita de encima tu insistencia,

déjame estar a solas con mi enseña,

bandera fugaz, de mi entereza esencia,

que al final nada me enseña.

 

Déjame aprender lección sobre lección impresa,

que el amor ni se miente, ni se niega;

que el amor no es cazador ni presa,

sólo ilusión con la que al fin se brega.

 

 

No finjas más lo que tu alma siente,

lo que tu corazón te indica;

no trates de ser simiente

en tierra en que ni la rodilla hinca.

 

Calma tu ansia asesina

que mi amor acaba para siempre,

porque mata el que obliga

a ser impuro el sagrado vientre.

 

Dejame en paz terminar mis días,

dejame adorar la realidad sin sueños,

deja de intentar tus guías

convertirlas en amos o mis dueños.

 

Deja que pierda la ilusión perdida,

deja que mi corazón se abra,

deja que supure mi herida

mientras mi amor, más que hablar, te ladra!

 

Ya!...basta de tanta hipocresía!

Basta de querer remodelar mi vida!

Mi vida está formada, día a día,

por mis hijos, mi sino, y mi ansía!

 

Te quiero, sí, como se quiere al ser amado,

te quiero como a nadie he querido,

pero tu amor idolatrado

mi pasado no ha fundido!

 

 

 

 

Soy el mismo de siempre, cruel y despiadado,

porque a nadie he querido como en tí lo hago,

cruel porque te dí mi amor ilusionado,

despiadado porque éste ha sido vago.

 

Vete, vete de mi vida frustrada y acabada!

porque mi amor te hace daño y te empaña,

como el acibar acicalada

que con dulce sabor en el amor se ensaña.

 

Ve tranquila y olvida mi conjura,

porque no te culpo ni te acoso,

fuiste tú engañada y pura,

pudiéndo ser de mi alma el reposo.

 

Sin embargo, reconozco tu excelencia,

no pude curar tu herida emponzoñada,

pero soy igual, en ascendencia,

o peor, quizá, por quien fuiste engañada.

 

Quise contigo, falaz ventura,

ser diferente en mi aventura,

y no sé si fuiste cierta

o fantasmal verdad incierta.

 

Adios, fuente inspiradora de partida,

aunque vuelva a tus brazos en debilidad impura,

no significa que fuiste compartida

ni acaso otra más en mi locura.

 

 

 

Eres, y entiende bien lo que te digo,

el amor de mis quereres, pero abierto, sin verdugo,

porque al final de cuentas en tí abrigo

hallar en muerte lo que la vida nunca pudo.

 

Ni vida adolescente, ni infancia libre,

ni madurez obligada a la conjura,

ni responsabilidad u obligación que sirve,

ni suavidad que disimule inmadura.

 

sino almohada de plumas arbitraria

que sirva para descansar mi mente,

que sirva para abandonar la vida diaria

cansado de vivir demente!

 

Ya!...dejame en paz acabar de pronto;

creeme tuyo si así lo quieres!

porque lo soy, maldita sea!

pero lo soy también del mundo!

 

Y si alguien me reclama,

dile que pedí en mi muerte,

ser de quien en realidad me ama,

el agua pura, clarividente,

de esa bahía que silenciosa llama

a mi ceniza bastarda, inerme,

que me grita, me ama

con un amor que siente

que es ella la que tiene

derecho final ante mi suerte!

 

 

 

 

 

Si así lo haces, gentil amada mía,

Dios te premie en el acto final de tu osadía,

porque puede ser testigo fiel de mi deseo,

aquel en que te dije te quiero, y ya no veo,

la forma de demostrarte mi cariño!

 

Se pues, testigo infame

del que ya no vivió contigo,

pero siguió pensando, amigo,

que encontrases a quien te ame.

 

Adios, amor de mis amores, postrer amiga mía,

clama a los cuatro vientos que fuiste mi cariño;

grita!, grita amada mía!, señora mía!

que fuiste la última madre de este niño!

 

 

 

 

A mi amada Norma,

en uno de esos momentos de arrebato que,

 finalmente, logramos superar con el correr del tiempo,

alcanzando la tranquilidad del verdadero amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DULCE SABOR

Letra: Fco. Xavier Ramírez S.

Música: Profr. Benigno Burgos Castro

 

Mirada de mujer que engolosina,

llenando de ternura el corazón,

con un mirar de verde aguamarina,

y un beso coqueto y retozón.

 

Has colmado mis sueños de ilusiones,

desbordando mis ansias de vivir,

motivando el son de mis canciones,

entregándome todo tu existir.

 

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

son tus noches orgías de amor...

que estremecen bajo enramada,

y en el alma dulce sabor.

 

Es tu cintura cruel provocadora

de un estallido rotundo de pasión,

en el caminar de tu cadera seductora,

remedo de locura y sinrazón.

 

No sé si porque te deseo te quiero,

o te quiero con deseo arrollador,

sólo sé que a mi Dios siempre le ruego,

que conserve intacto nuestro amor.

 

 

 

 

 

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

son tus noches orgías de amor,

que estremece bajo enramada,

y en el alma dulce sabor.

 

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

no te alejes de mi jamás...

Ayyy... mis ojos verde esmeralda,

yo me muero si tú no estás...!!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A DONDE VOY A DAR

Letra: Fco. Xavier Ramírez S.

Música: Profr. Benigno Burgos Castro

 

Con ese cadencioso caminar

que enciende toda mi lujuria,

con esa forma de mirar

que me hace suspirar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

Con ese modito de hablar

que suene a campanas saltarinas,

con esa forma de tocar

que hermoso me hace soñar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

Con todo lo que te quiero cantar

brotado desde el fondo de mi alma,

con esa forma que tienes de amar

que todo me hace vibrar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

 

 

 

 

Con la ternura que me hace brotar

cuando llora o ríe por un hecho,

con la forma que tiene de expresar

el amor del que yo puedo gozar,

a dónde voy a dar...

a dónde voy a dar...

 

Voy a dar al fin del mundo,

voy a dar quizás hasta el infierno,

pero por uno de tus besos profundos

y la felicidad de tu amor tierno

 

que importa a dónde vaya a dar...

que importa a dónde vaya a dar...

por...tí!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DEMENCIA

 

La vi llegar inhiesta,

muy segura de sí misma,

alegró la fiesta...

aportó su carisma.

 

La vi llegar de frente,

con la sonrisa en la boca,

y así, muy de repente,

me volvió el alma loca!.

 

Desde ese mismo momento

me senté junto a ella,

y se convirtió en tormento

por ser tan tierna, tan bella!

 

Me gustó el sonido de su voz,

su cintura centelleante,

y supe que entre los dos

brotaría un amor rutilante!

 

Se me metió en el alma,

se me clavó en la mente,

perdí la calma,

la soñé demente!

 

 

Y de pronto, oh alegría,

aceptó mi invitación

para verla al otro día,

dulce promesa de pasión!

 

Y se volvió mi esposa,

y se volvió mi amante,

se convirtió en rosa

ese botón fulgurante!

 

Pasó el tiempo

y llegó la paz,

como la brisa del viento

que te acaricia la faz!

 

La gama entera de sentimientos

surcó los mares de nuestras vidas,

risas, llantos, cantos, lamentos,

pero ambos, curamos nuestras heridas!

 

Ahhh... Dios! cómo me consientes

a pesar de mis pecados,

me das sus besos perennes,

me das sus llantos ahogados!

 

Y es ahora, al final de la jornada,

que te agradezco profundamente

haberme dado a la mujer amada,

aquel amor que me volvió demente!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PECADOS

 

Eres la penitencia

de mis pecados de juventud,

que curas con la insistencia

de la gloria de tu virtud.

 

Penitencia porque el amarte

es vivir un dulce infierno,

saberme poco y desafiante

ante un cariño tan tierno.

 

Tormento de ser tan duro

ante tu frágil naturaleza,

y de ser débil y obscuro

ante la fuerza de tu entereza.

 

Penitencia ante el fallarte,

de no ser por el que suspiras,

de no saber quererte, adorarte,

de no llegar a ser lo que aspiras.

 

Pero, si eres la penitencia

de mis pecados de juventud,

la viviría mil veces en esencia

repitiéndo mil veces mi actitud!

 

 

 

 

 

 

TU MIRADA

 

De tu mirada goloza,

verde esmeralda,

verde que respalda

ese tu porte de Diosa,

ha salido afán que goza

lo mismo rencor que escalda,

igual acibar amarga

que la caricia suntuosa.

 

Y es que tu mirada, vida mía,

por transparente y sincera,

ya no engaña mi porfía,

ni dice lo que no espera,

es torrente en mi quimera,

es cascada de agua fría,

es clara, dura o entera,

espejo fiel de tu gallardía.

 

Cuando está alegre, brilla,

se opaca si le causo penas,

refulge si es que me pilla,

entristece cuando me espera,

llora si se desespera

y cuando me ve, de nuevo brilla,

 aunque lo demuestra apenas

con su chispa de chiquilla.

 

 

 

Mirada adusta cuando se enoja,

chispiante cuando se ríe,

estallante cuando deshoja

la falta del que confíe,

y no hay quien desafíe

el torrente al que se arroja

si es que en algo hay que porfíe.

 

Pero lo que más me agrada,

en el verde de tus ojos,

del verde de tu mirada,

cuando cumplo tus antojos,

es cuando caemos de inhojos,

es la transparencia idolatrada

que brota de nuestros arrojos

y te deja extasiada!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUEÑO

 

Soñé una noche que se alejaba,

que dejaba triste mi cama,

que su camino tomaba

por un sendero lleno de lama.

 

Grité por ella con tanta gana,

al ver de pronto que me dejaba,

al verla tan, tan lejana,

que me ahogaba, que me ahogaba...

 

Se fue de pronto, sin despedirse,

sin dar pretexto por su abandono,

sentí mi alma de lleno hundirse

en la amargura de su encono.

 

Por qué... por qué? me preguntaba

sin que alguien me contestara,

a dónde fue, a dónde andaba?,

que haría ahora sin que me amara?

 

La soledad de mi se fue apoderando,

un negro vacío calló mi canto,

más que llorar, estaba temblando,

por quererla tanto, por quererla tanto...

 

 

 

 

Busqué en las sombras del desvarío,

sería acaso de amor la falta?

o quizá su alma llena de hastío?

cómo, si mi amor la exalta!

 

Abrí los ojos en la penumbra enseñoreada,

volví la cara y la vi dormida,

era un sueño, abracé la almohada,

y en un murmullo dije: duerme querida!

 

Duerme tranquila Norma de mi alma,

no quiero que sepas de mi temor,

que cuando vuelva a perder la calma

bastará con verme junto a mi amor!

 

Y si el sueño se trocara realidad

y ella quisiera despedirse,

juro que con ansiedad

no la dejaría irse... no la dejaría irse!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FAUNA

 

Tiene la voz cantarina

del zenzontle de mi cerro,

y de la ágil golondrina

la gracia de su requiebro.

 

El porte del águila real,

y la astucia del halcón

que ella luce señorial

desde el pequeño balcón.

 

Su mirada, cual el puma,

penetra al escudriñar,

y su piel como la espuma

blanca y alegre del mar.

 

Manos pequeñas y finas

como de tierna paloma,

cuyas caricias divinas

calman el dolor que asoma.

 

Tomó de la hermosa gacela

grácil línea de su cuello,

que tensa cuando se encela

traicionándola el resuello.

 

 

 

 

Su carita, tierna y pura,

de sonreír almibarado,

le robó la galanura

a la simpatía del venado.

 

El caminar, firme, regio,

poema con un tinte celestial,

lo copió del privilegio

que disfruta el pavorreal.

 

Del buho tiene la sapiencia,

del canario la inquietud,

del cuyo la inocencia

y del tigre la excelsitud.

 

Para calmar, el ronronéo del gato;

para clamar, de la garza la entereza;

con sus hijos, de la clueca el arrebato

y de la leona... la fiereza!

 

Para mí, es mi Norma, es mi vida,

paño de lágrimas para mi cuita,

pantera de amor tan bien querida

que en la vida diaria se vuelve... ratoncita!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TRANQUILIDAD

 

Es el brillo de tu aurora

arrullo suave para mi alma,

eres tú, dulce señora,

artífice divina de mi calma.

 

Fue el murmullo de tu voz

tierno asiento de pasividad

y es el mundo de los dos

hermoso y pleno de tranquilidad.

 

Tranquilidad para ver las estrellas,

para oír piar amorosas las aves,

olvidar del orbe las querellas

y flotar entre las nubes suaves.

 

Para verte, calma, tejiendo,

un mil cosas que imaginas,

mientras el tiempo sigue siendo

fugaz sendero en que caminas.

 

Es mía tu tranquilidad,

la ganaste con toda tu entereza,

tu porfía, tu terquedad,

tu cariño y tu nobleza.

 

 

 

 

Déja arrullarme entre tus brazos,

dejame dormir en tu tierna cuna,

deja estrechar de amor los lazos

que volvieron dos almas...una!

 

Quiero del mar la inmesidad,

pero más que de la ola el embate,

del mar abierto la tranquilidad

cuando no se encuentra en combate.

 

Adoro el beso amoroso

que me das en el arribo,

de nuestro hogar el reposo

del que mi Cristo es testigo.

 

Amo esa calma inerte,

tranquilidad que subyuga,

porque aún ante la muerte

mi alma seguirá siendo tuya.

 

Y el murmullo de tu voz

tierno asiento de mi eternidad

hará un nuevo mundo para los dos

hermoso y pleno de tranquilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TUS LÁGRIMAS

 

Las he visto pocas veces,

pero cuando ha sucedido,

mi alma entera desvaneces

y quedo ante ti rendido.

 

Es el verte llorar

un verdadero tormento;

es sufrir, ansiar, penar,

todo junto en un momento.

 

Y es que me inspiras

tan pura y dulce ternura,

que cuando tú suspiras

es el principio de mi locura.

 

Me gustan tanto tus ojos,

tus ojos de esmeralda verde,

que a pesar de estar de inhojos,

una lágrima tuya me pierde.

 

Yo no sé cómo explicarlo!

No encuentro las palabras!

Cómo quisiera expresarlo

tan fácil como me alabas!

 

 

 

 

Es sentir perder el mundo,

es enfrentar una guerra,

es el dolor más profundo

y la desesperación más perra.

 

No sé si tocarte,

explicarme, perdón clamar,

conformarte o abrazarte,

o al menos los ojos cerrar.

 

Es una inmensa sensación

de soledad, de impotencia,

que estruja mi corazón

y se vuelve ipsofacta penitencia.

 

Por eso es, señora amada,

que te quiero suplicar,

una lágrima escapada

no dejes por tu mejilla rodar.

 

Haga lo que haga,

si es incorrecto mi actuar,

pideme mejor la muerte vaga

que obligarme a verte llorar!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUE CÓMO ES ELLA?

 

Cuando se ama como lo hago,

es difícil ser franco y objetivo,

tiende uno a la loa y el halago

y lo malo lo hace ambiguo.

 

Sin embargo, querido amigo,

ella es un sol resplandeciente,

y no lo digo por estar contigo,

así lo creo firmemente!

 

Como mujer... es divina,

tiene la mirada dulce,

tiene el porte que domina,

y el suave don que seduce.

 

Como madre... una fiera!

ama a sus hijos con ternura

aunque para salvarlos muera,

todo paciencia y dulzura.

 

Como hermana... amorosa y fiel,

y aunque es la más pequeña

acepta lo mismo la hiel

que el amor que desdeña.

 

 

 

 

Como hija... aún es muy digna!

De muy joven se le fueron

y todavía no se resigna,

bien sabe que la quisieron.

 

Como amiga... muy sincera.

Ayuda a quien se lo pide,

respalda a quien lo quiera,

para querer no se mide!

 

Como maestra... completa!

En su vocación galana,

consuela al que hace rabieta

y castiga al que se la gana.

 

Como hembra... ni se diga!

es una mezcla tan rara...

tiene el pudor que te obliga

a aceptarla tímida y apasionada!

 

Como ves amigo mío,

es ella cuasi perfecta,

tierna cobija en el frío

de la mañana incierta,

 

consejera en desventura,

enfermera en el lecho umbrío,

complice en la aventura

y paz en el desvarío.

 

 

 

 

Así, cómo decirte?

Me pides que la describa!

Me obligas pues a mentirte,

me obligas a la diatriba!

 

Pues digate lo que te diga,

con son de voz inexperta,

por mucho que la describa

ella es mejor... es perfecta!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BAJO MI CRISTO

 

Que tierno es verla tejiendo

prácticamente a los piés de mi Cristo,

como si un halo la estuviese envolviendo,

un halo de pureza y sentimiento!

 

Me imagino un ángel en las nubes,

esperando tranquila mi llegada,

que sonríe alborozada cuando subes

o se preocupa y enoja en la tardanza!

 

Tan tierno es verla ahí sentada,

bajo la mirada vigilante de mi Cristo

que cuida con celo a mi amada,

que a dejar de mirarla me resisto!

 

Y mi Cristo baja la mirada,

como para observar lo que está haciendo

esa madona idolatrada,

esa mujer que vivo queriendo!

 

Y al mirar de ambos la faz,

no sé cuál de los dos es más tranquilo,

uno y otra tienen semblante de paz,

la paz y ternura de un niño!

 

 

 

 

De pronto, deja de estar tejiendo

y voltea su mirada,

parece que ambos me estan viendo,

mi Cristo y mi Norma amada!

 

Y los dos sonríen a la par,

sabiendo que no hay en el mundo,

a otros dos que pueda amar

con un amor tan profundo!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL VERDE VARIANTE DE TUS OJOS

Oct. 22 del 2004

 

Que rápido pasa el tiempo...

pero mira tú... que curioso...

si en la agonía pasa lento,

en la paz pronto y airoso!

 

Casi dos décadas han pasado

de dedicarte mi canto,

como el zenzontle ha cantado

al poeta que le amara tanto.

 

Mi primer verso fue a tus ojos,

a sus reflejos verdes radiantes!

Hoy igual, postrado de hinojos,

quiero cantarle a sus variantes.

 

Como aquella que transparenta

la satisfacción placentera

que el alma unida experimenta

una noche de quimera.

 

Y que contrasta en mis dolores

cuando el verde se anega

de lágrimas multicolores

por la pena a que se apega.

 

 

 

 

Pero no, mil veces prefiero

en tu rostro ver la sonrisa

que destella en el verdero

de una vida calma, sin prisa.

 

Ver ese verde comparado

con el verde de mi campo,

un verde almibarado

al que aún adoro tanto!

 

Y es que de tus ojos ese verde

me hace verte por doquiera,

y recordarte es tenerte,

como en el verde de la sementera.

 

O como el del chile serrano

que da color a la macha salsa,

con juego de muñeca en mano

molida en molcajete en casa.

 

Y con jitomate y cebolla

le da ese sazón que engalana,

con sus frijolitos de olla,

a la cocina mexicana.

 

Verde, verde, verde el chayote,

chícharos, haba y calabaza,

verde el cilantro y el ejote,

miles de verdes que el ver no alcanza.

 

 

 

Es verde también, como tus ojos,

el pardo tono del pozole,

y el aguacate que de hinojos

se entrega amoroso al guacamole.

 

Mi gozo es el verde limonero

que acompaña a tequila por igual

que a una copa tixtleca de mezcal,

sello inconfundible de Guerrero.

 

Verde limón, el de agrio gusto,

que flota en un vaso de agua fresca,

peina, aseda y levanta el busto,

lo mismo que sana y desinfecta.

 

Verde de mi pradera huraña

que se extiende en lontananza,

o el verde obscuro de montaña

en donde el indio clama venganza.

 

Verde pectoral en Sanborn’s,

café con charla degustado,

en el de la Costera con hermanos,

en Lafragua con el afamado.

 

Verde recio del musgo pintado

que acolcha mi Nacimiento,

rememorando lo anunciado:

del Rey de Reyes advenimiento!

 

 

 

 

O el verde del pino oloroso

que engalanas con esferas,

dejándolo grácil, donoso,

de Navidades quimeras.

 

Verde bandera, de color de patria,

que acompaña al rojo sangre vertida

en defensa heróica nunca vencida

y al blanco nubil de pureza innata.

 

Es el verde trigarante

que usaron los libertadores

que en heroico desplante

expulsaron a sus conquistadores.

 

Verde olivo de la dualidad falaz

a la vez verde militar de guerra,

que tan fatales desgracias encierra,

y a la vez olivo en rama de la paz.

 

Verde de recias batallas

que en historia y vida ha anotado,

por igual el dolor que callas

o el amor que has entregado.

 

El verde de la esperanza

que desde el fondo te brota,

cuando la vida no alcanza

o el espíritu se embota.

 

 

 

El verde que da vida a tu faz,

como el tallo de verde hoja

que da vida a la rosa montaraz

y que comérsela a besos se antoja.

 

Verde esmeralda, color de mi amada

y de palmera, con figura y forma

de cintura esbelta como mi Norma,

pureza en cuyos ojos destellaba.

 

Dios! que afán de amarte!

de ser ese verde esmeralda

el motivo de adorarte,

de expresar lo que mi alma guarda!

 

Sólo quisiera recordar

aquel verso de San Valentín,

que hiciese para conmemorar

mi profundo amor, por ti sin fin.

 

Dios te guarde, Norma amada,

que yo te guardaré de buena gana,

como Juan Diego en la Guadalupana,

hasta mi muerte, en los ojos reflejada!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NO TE OLVIDÉ

una más...a Norma

 

Que pronto se pasa el tiempo!

Que rápido llega la vejez!

Rauda como el viento...

abierta a la insensatez!

 

Mas te digo con certeza

que si escogiera de mi vida

lo que me dio la viveza,

lo que la hizo tan querida...

 

No dudaría un segundo

en volverte a conocer,

en convertirte en mi mundo,

en confiarte mi querer!

 

Quizá la vejez me nubla...

o crees me hace olvidadizo.

Mas no hace esta penumbra

al corazón quebradizo.

 

Cómo voy a olvidarte!

si en cada instante en ti pienso.

Es el miedo a agasajarte

que va en constante ascenso!

 

 

Ya no encuentro la palabra

para decir cuánto te amo,

o el piropo que desgrana

tu bondad que tanto alabo.

 

Quiero rescatar la fuerza

que me queda en el aliento,

para encontrar la entereza

de repetir lo que siento.

 

Siento por ti... la ternura

que emana con tu embeleso!

Siento por ti... la bravura

que recuerdo en cada beso!

 

Es mi alma, parte de tu alma.

Es mi ser del tuyo parte.

Eres tú motivo de mi calma.

Así... qué puedo darte!

 

Si te entregué todo...!

Todo entero y sin reservas!

Acepta de amarte mi modo,

mi canto y mis entregas!

 

Que cuando llegue la noche,

ya cercana y sin alarma,

de amor seguirá el derroche

violento, pero en calma.

 

 

 

 

Guarda pues, mi dulce aliento,

un poquito de paciencia.

Que sólo puedo dar, de lo que siento,

mi humildad y mi querencia!.

 

Siempre tuyo.

 

Xavier.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A MI AMADA NORMA

EN NUESTRO ANIVERSARIO

 

Para hablarte así, yo bien quisiera

vertir amoroso lo qué siento:

Te quiero, a más de la vez primera,

lo que el tiempo añejó y fue creciendo.

 

Sigues siendo luz de mi alborada,

Cáliz de néctar, de Dioses Diosa

que se convirtió en mujer amada

y placer en mi vida temblorosa.

 

Es pues, mujer, mi cariño firme

motivo inefable de existencia,

goce sublime que antes de irme

exige ante la muerte tu presencia.

 

No me sientas frío, es el miedo.

Miedo de haberte defraudado.

Miedo a no ser lo que tú has querido.

Miedo a destrozar lo que has soñado.

 

Fue mi pobreza la compañera

que junto al tedio te ha hastiado,

luché contra ella como cualquiera

y, por luchar, te he olvidado.

 

 

 

 

Perdona, amor mío, la queja;

me siento cansado y temeroso.

No sé si la presión me aqueja

o perdí el toque vigoroso.

 

Y ahora, tras de mi larga querella,

cuando el Creador me manda fortuna,

no sé siquiera qué hacer con ella,

y hasta pensar en ello... me abruma!.

 

Por Dios! Te quiero! Te necesito!

Dios provee y ha proveído

Quizá hasta en el momento preciso,

más no me ha dejado en el olvido.

 

Me haces falta, tú y tu entereza,

eres la fuerza que, en mi apoyo,

tornas apatía en fiereza

y en torrente indómito el vil arroyo.

 

Me aplaudes y crece mi osadía,

sancionas mis actos y me hundo!

La crítica de otros porfía,

la tuya lacera muy profundo!

 

Dame, amor, con la fuerza de un beso

el afán de luchar ante la muerte,

porque al fin y al cabo, mi embeleso,

siempre mi suerte será tu suerte.

 

 

 

 

Ay, ayúdame a vivir de nuevo,

muestra fe, guarda la desconfianza,

que he de luchar a sangre y fuego

para renovar tu esperanza.

 

Guía, pues, con tu consejo sabio,

los pasos que necesita mi vida,

sin amargura y sin resabio,

que bien perdona el que también olvida.

 

Sea este nuevo aniversario

nueva luz de lámpara votiva,

humo de divino incensario

que la llama del amor motiva.

 

Y en el amor que me has tenido,

como dijese el poeta en su embate:

tú, como paloma para el nido,

y yo como león para el combate!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN INTENTO DE ACROSTICO

 

No se me da el acróstico,

O quizá no lo he intentado;

Rimado carismático,

Maquiavélico enredado

A costa del nombre dado.

 

Obra de insigne poeta

Corriendo verso consciente,

Hollando letra por letra,

Ornando lo que éste siente

Acaso por la de muestra.

 

Lo intentaré, sin embargo,

En esta locura fría,

Y veré si acaso engargo

Versos con que le diría:

Amada... amada mía!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN METEPEC

 

Va mi canto en homenaje

como tanto te ha cantado,

verso y ritmo con coraje

de autor esperanzado.

 

Te quiero!  Hoy más que nunca!

amor que rencores trunca,

y el sentimiento avasalla

el corazón que estalla.

 

Rompió la montaña el hechizo

y la bahía su encanto,

y hoy repito mi canto

por tu amor el bebedizo.

 

Dos décadas han pasado

de ver tus ojos refulgentes;

dos décadas de amor colmado

de verde iridiscente..

 

Gracias! Gracias por tu compañía!

Gracias! Gracias por tu embelezo!

Que al final de cuentas sin ti sería

más cara la vida... que uno solo de tus besos!

 

 

 

 

 

 

 

EL MENSAJITO

 

Alza tus ojos paloma

y revisa en mi pasado

pa’que le digas paloma

que sólo a ella he amado.

 

Alzatus ojos paloma

y tiende tus alas al viento,

pa’que el digas paloma

lo que por ella yo siento.

 

Alza tus ojos paloma

y dime donde te pierdes,

si a ti como a mi paloma

me pierden sus ojos verdes.

 

Alza tus ojos paloma

y dícelo a mi querida,

que mi amor a blanca paloma

es amor pa’toa’la vida.

 

Levanta el vuelo paloma

que’ste es todo mi mensaje,

y dícelo desde arriba

pa’que otros sientan coraje.

 

 

 

 

 

Yo no soy negro puchunco

ni torito calentano,

de costeño no presumo,

pero sí de ser tu hermano.

 

Ahí les va la despedida

cantada en tono-lamento,

yo me llevo a mi querida

pa’marla en todo momento.

 

Ahí les djo los cocales,

los mangos y los cipreces,

que’l remedio de mis males

son sus lindos ojos verdes.

 

Queden Ustedes Señores,

al igual que la paloma,

que’l que nu’es cuate Señores,

es un hijo’e’su pelona

 

que’l que nu’es cuate Señores,

es un hijo’e’su pélona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NORMA

 

Es tu luz mi luz, cariño mío,

luz que alumbra mi senda enamorada,

que convierte mi horizonte en alborada

y despeja el tedio de mi hastío.

 

Es tu ley mi ley, cariño mío,

ley que norma la norma de mi Norma,

ley que a mi vida disloca y trastorna

en un volcán de eterno desvarío.

 

Es tu amor mi amor, cariño santo,

amor puro que todo lo enternece,

que mi alma pecadora no merece

y es por eso que yo te quiero tanto.

 

Cariño mío....

Cariño santo...

 

Es tu luz, tu ley, tu amor, mi desvarío...

 

Cariño mío...

Cariño santo...

 

Es tu luz... tu ley... tu amor...

por lo que te quiero... tanto...

 

 

 

 

 

 

TODA UNA MUJER

 

Es mujer, mujer deveras,

la que canta con el corazón partido,

la que ríe en sus quimeras,

la que borra del pasado amor perdido.

 

La que se levanta cuando cae,

sin pensar en la causa de su caída,

y como arma en pecho trae

la dignidad muy en alto y su valía.

 

Es mujer, mujer entera,

la que pare al hijo con la cara al viento

y de él nada espera

sólo amor que a veces es en tormento.

 

Es mujer, mujer completa,

la que en paño de lágrimas se convierte,

y se retira discreta,

lo mismo que lucha hasta quedar inerte.

 

Es mujer, mujer sagrada,

la que enfrenta con valentía su suerte,

y que jornada a jornada,

juega briosa con la vida y con la muerte.

 

 

 

 

 

Es mujer, mujer divina,

la que en capullo entrega su amor al hombre

en arrojo que culmina

vez en adoración, vez en hecatombe.

 

Es mujer, mujer serena,

la que permite rodar por sus mejillas,

brotada acaso por la pena,

fugaz lágrima postrada de rodillas.

 

Ahhh, pero eso sí, cuidado!

cuidado cuando alguien realmente la hiera

o lastime al ser amado,

porque de mujer humilde... tórnase en fiera!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ASÍ LLEGÓ

 

Cruzó la puerta de mi vida

con su galana presencia;

entró caminando altiva

inundándome con su esencia.

 

Al cruzarnos la mirada

los dos al instante vibramos,

y de su verde enramada

ay... nos prendamos... ¡nos prendamos!

 

Mis ojos, necios inocentes,

a mirarla me obligaron,

y pecando de indecentes

la desnudaron... la desnudaron...!

 

No fue su cuerpo torneado

o su cinturita esbelta,

o sus piernas marfiladas

lo que me dejó sembrado;

fueron sus ojos alerta

de pasión desenfrenada.

 

De sólo su mano el roce

al infinito me lanzaba,

y anticipabase el goce

de esa mujer... que ya amaba!

 

 

 

Llegó… sí… para quedarse!

 

Para apoderarse de todo mi ser.

 

 

Gracias Señor por ello!

 

 

Octubre 22 del 2011.

 

 

Esta es una obra auspiciada por la

Academia Mexicana de Literatura Moderna

y

Editorial Sagitario

registrada con el No. 240

dentro del

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